La Unión Obrera Metalúrgica presentó un recurso ante la Corte Suprema para intentar dejar sin efecto la intervención dispuesta por la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo luego de que ese tribunal invalidara el proceso electoral de la seccional Campana y, como consecuencia, pusiera en cuestión la continuidad de Abel Furlán al frente del sindicato a nivel nacional.
La ofensiva judicial no se limita al máximo tribunal. La organización también promovió una queja ante el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires y un recurso extraordinario federal contra la sentencia de la Sala VIII, en una estrategia orientada a cuestionar la legalidad de las resoluciones que derivaron en la intervención.
Uno de los ejes de la presentación apunta contra la actuación de los camaristas que intervinieron en el expediente. La conducción metalúrgica sostiene que existieron irregularidades en el tratamiento de recusaciones previas y considera que hubo afectaciones al debido proceso, la defensa en juicio y la autonomía sindical reconocida por la legislación nacional e internacional.
En paralelo, la UOM intentó limitar el alcance de la intervención sobre la obra social Osuomra. El gremio planteó ante la Justicia que la entidad sanitaria posee estructura, autoridades y mecanismos de control propios, por lo que entiende que no debería quedar alcanzada por las facultades otorgadas al interventor Alberto Biglieri.
La disputa se profundizó tras el desembarco del interventor en la sede central del sindicato acompañado por exfuncionarios vinculados a las administraciones de Cambiemos y de La Libertad Avanza, una situación que alimentó las sospechas de la conducción metalúrgica sobre el trasfondo político de una decisión que mantiene abierto uno de los conflictos sindicales más relevantes del año.