Según los datos recolectados por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA), la inflación de mayo mostró una leve estabilización al ubicarse en 2,1%, por debajo del 2,5% registrado en abril. La medición reflejó una moderación de los aumentos generales impulsada en parte por el comportamiento de los productos estacionales y que llevó la variación acumulada de 2026 al 14%.
A pesar de la desaceleración, algunos de los rubros con mayor impacto en el bolsillo continuaron exhibiendo incrementos significativos. Educación encabezó las subas con un alza de 3,1%, seguida por Salud con 3%, en un contexto marcado por nuevas actualizaciones en las cuotas de los colegios privados y de la medicina prepaga.
Los alimentos y bebidas, uno de los capítulos más sensibles del índice, avanzaron 2,8% durante mayo. El principal impulso provino de las verduras, tubérculos y legumbres, que registraron fuertes aumentos, mientras que las bajas en frutas ayudaron a moderar parcialmente la variación de la división.
El informe también mostró que los precios regulados crecieron por encima del promedio general, con una suba de 2,8%, impulsados por ajustes en transporte, servicios públicos, educación y salud. En contraste, los precios estacionales prácticamente no tuvieron variaciones y avanzaron apenas 0,1%, lo que contribuyó a contener el índice general.
Otro dato observado por los analistas fue que la inflación núcleo, que excluye componentes estacionales y regulados para reflejar la tendencia de fondo de los precios, también se ubicó en 2,1%. El resultado alimenta las expectativas de que el próximo dato nacional del INDEC muestre una dinámica similar, aunque persisten presiones en rubros clave del consumo cotidiano.