El Banco Central volvió a intervenir este lunes en el mercado cambiario con saldo positivo y adquirió USD 71 millones, lo que elevó a USD 508 millones las compras acumuladas durante junio. Con este resultado, las compras netas de divisas en lo que va de 2026 alcanzaron los USD 10.264 millones, superando el objetivo anual de acumulación de reservas fijado en USD 10.000 millones.
Pese al desempeño comprador de la entidad que conduce Santiago Bausili, las reservas internacionales brutas registraron una nueva caída. El stock retrocedió USD 70 millones y finalizó la jornada en USD 47.798 millones, acumulando cuatro ruedas consecutivas en baja.
Según explicaron fuentes del mercado, parte de la disminución estuvo vinculada a la caída del precio internacional del oro, que retrocedió 0,35% y habría generado una pérdida contable cercana a los USD 30 millones sobre las tenencias del Central. También influyeron las variaciones de las monedas que integran la canasta de Derechos Especiales de Giro (DEG), cuyos movimientos impactan sobre la valuación de las reservas medidas en dólares.
Mientras tanto, el dólar mayorista continuó con su tendencia alcista. La cotización oficial avanzó $6,50 y cerró en $1.446,50 para la venta, alcanzando su nivel más elevado desde principios de febrero. Se trató de la segunda suba consecutiva dentro del esquema de flotación administrada implementado por el Gobierno.
A pesar del incremento, el tipo de cambio todavía se mantiene lejos del techo de la banda cambiaria, ubicado este lunes en $1.773,23. La brecha cercana al 22,6% respecto de ese límite permite al Banco Central seguir comprando divisas sin necesidad de intervenir para defender la cotización, aunque el mercado continúa observando con atención si esas adquisiciones logran traducirse en una recuperación sostenida de las reservas internacionales.