Hace poco más de un año FlyBondi, la aerolínea low cost que nació bajo la ilusión de volverse emblema de la "revolución" del mercado aerocomercial, pasó a manos del empresario
Leonardo Scaturicce, principal accionista del fondo estadounidense COC Global Enterprise, cuya figura está marcada por un pasado turbulento ligado a los servicios de inteligencia y por su estrecho vínculo con la ultraderecha nacional e internacional. Lejos de venir del negocio de la aviación comercial, Scaturicce construyó su fortuna en base a su trayectoria como espía, la consultoría y el lobby político.
La asunción del nuevo inversor al frente del directorio se produjo en un momento crítico para la compañía: cancelaciones, conflictos por el mantenimiento de su flota -lo que le valió una causa judicial- y problemas financieros que amenazaban su continuidad eran solo algunos de los desafíos que el recién llegado enfrentaría. En ese marco, su singular y desprolijo perfil no tardó en dar de qué hablar.
Quién es Leonardo Scaturicce
Nacido en Lanús, Scaturicce
inició su carrera vinculado a los organismos de inteligencia y durante años fue relacionado con la ex SIDE y distintos sectores del aparato de espionaje argentino. Siguiendo la información revelada por
La Nación, tiempo después de haber quedado pegado a una disputa interna entre los exespías Antonio Stiuso y Fernando Pocino, dejó el país y se radicó primero en Panamá y luego en Estados Unidos, donde construyó un entramado de empresas dedicadas a la consultoría, la tecnología y los vuelos privados.
Con el correr de los años también
consolidó una estrecha relación con el entorno de Javier Milei. Distintas investigaciones periodísticas lo ubican como un hombre de consulta del asesor presidencial
Santiago Caputo y como uno de los principales nexos entre el Gobierno argentino y el trumpismo. Junto al estratega republicano Barry Bennett
impulsó el desembarco de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en el país y fue quien facilitó encuentros entre Milei y Donald Trump.
Además de salir momentáneamente de las sombras al asumir su nuevo rol en FlyBondi, el empresario quedó bajo la lupa en 2025 por el episodio del avión Bombardier 5000 (perteneciente a la flamante compañía) que
trasladó desde Miami a Laura Belén Arrieta, una colaboradora de su entorno, escándalo que es recordado como "El caso de las valijas". El vuelo desató una fuerte polémica luego de que se detectaran irregularidades en los controles aduaneros del equipaje, situación que el Gobierno rechazó enfáticamente.
El proceso de venta de FlyBondi
La incorporación de Scaturicce como principal accionista fue el desenlace de un proceso que comenzó cuando el grupo controlador de FlyBondi, Cartesian Capital Group, salió en busca de nuevos inversores para enfrentar el deterioro financiero de la empresa. La aerolínea arrastraba dificultades desde fines de 2023, agravadas por la devaluación, la falta de divisas para cumplir con obligaciones en el exterior y una creciente deuda con las compañías que alquilan sus aviones, lo que derivó en reiteradas cancelaciones de vuelos.
Según reconstruyó
La Nación, durante esos meses el Gobierno siguió de cerca la situación de la empresa para evitar la caída de una firma considerada un símbolo de la apertura aerocomercial impulsada por el expresidente
Mauricio Macri y el exministro de Transporte Guillermo Dietrich.
Finalmente se impuso la propuesta presentada por Scaturicce a través de COC Global Enterprise, que pasó a controlar el directorio mientras Cartesian Capital Group permaneció como accionista minoritario.
El monto de la operación nunca fue informado oficialmente.
En esa línea, recientemente el periodista Diego Dominelli, especializado en Servicio Aéreo, afirmó que "nadie sabe" si Scaturicce efectivamente "compró o no compró la compañía". Sin embargo, sostuvo que "su ingreso le dio aire a FlyBondi" para llegar hasta este año.
Aunque el ex espía y lobbista cuenta con trayectoria en el negocio de los vuelos privados desde Surjet, empresa que opera en la costa Este estadounidense, la adquisición de FlyBondi representa su primera incursión en la aviación comercial. Dicha inexperiencia en el sector lo deja en una posición aún más delicada, considerando que, si bien la empresa continúa de pie, atraviesa en estos días la peor crisis desde sus orígenes: reducción de la planta, recorte del 30% del salario a la tripulación, deudas con YPF y Manuel Tienda León, son solo algunos de los frentes abiertos contra la compañía que amenazan con su colapso.