La Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) fue modificada por última vez en marzo de 2012, durante la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, mediante la Ley 26.739. La reforma introdujo cambios profundos en el funcionamiento de la autoridad monetaria y amplió los objetivos que hasta entonces guiaban su política.
Uno de los principales cambios fue ampliar la misión del Banco Central más allá de la estabilidad monetaria. La nueva normativa incorporó entre sus objetivos el desarrollo económico con equidad social y la promoción del empleo, además de mantener la estabilidad financiera y monetaria. De esta manera, el organismo pasó a contar con un marco más amplio para intervenir en la economía.
La reforma también modificó las condiciones de asistencia financiera al Tesoro nacional. Se ampliaron los límites para los adelantos transitorios que el Banco Central podía otorgar al Gobierno, lo que permitió aumentar el margen de financiamiento al Estado. Este punto se convirtió posteriormente en uno de los principales cuestionamientos de Javier Milei y del actual equipo económico.
Ahora, más de catorce años después, el Gobierno prepara una reforma de signo completamente diferente. La iniciativa que impulsa Milei propone prohibir el financiamiento del Tesoro mediante emisión monetaria, eliminar las letras intransferibles utilizadas para asistir al Estado y otorgar una mayor independencia institucional al Banco Central. El objetivo declarado es impedir que el organismo vuelva a ser utilizado para cubrir desequilibrios fiscales.
El contraste entre ambas reformas anticipa uno de los debates económicos y políticos centrales del segundo semestre. Mientras aquella modificación de 2012 buscó ampliar las herramientas del BCRA para acompañar el desarrollo económico y las políticas del Gobierno, Milei pretende restringirlas y concentrar la función de la entidad en la estabilidad monetaria. La discusión deberá ahora trasladarse al Congreso, donde el oficialismo buscará convertir su programa monetario en una nueva regla de funcionamiento para el Banco Central.