El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, aprovechó una jornada de inauguraciones en Berazategui para volver a marcar diferencias con el Gobierno de Javier Milei y contrastar su modelo de gestión con el de la administración nacional.
“Mientras el Gobierno nacional desfinancia y ataca con particular saña a la educación técnica, nosotros estamos en Berazategui inaugurando el nuevo edificio de esta escuela que Milei había paralizado”, afirmó Kicillof durante el acto de inauguración del nuevo edificio de la Escuela de Educación Secundaria Técnica N° 7.
De esta manera, el mandatario bonaerense utilizó la inauguración para profundizar su crítica al rumbo de la Casa Rosada y planteó que existen “dos modelos de gestión antagónicos”. Según su lectura, mientras Nación avanza con políticas de “deserción y abandono”, la Provincia busca sostener el financiamiento de la educación pública y ampliar la infraestructura escolar.
“No vamos a permitir que se apague el conocimiento argentino y se ataque a las universidades”, afirmó el gobernador, quien remarcó que entre las prioridades de su administración se encuentran la industria, el trabajo local, la ciencia y la tecnología.
El nuevo edificio de la Escuela Técnica N° 7 está ubicado en el barrio Bustillo de Berazategui y cuenta con cuatro aulas, un taller integral, laboratorios, biblioteca y un Salón de Usos Múltiples. La obra demandó una inversión de $2.842 millones y, de acuerdo con lo informado por la Provincia, había quedado paralizada por una decisión del Gobierno nacional. Finalmente, fue terminada con intervención bonaerense y municipal.
La jornada también incluyó el inicio de la obra de la nueva sede de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ). El espacio tendrá más de 850 metros cuadrados y estará destinado al dictado de carreras vinculadas con las necesidades productivas y laborales de la región.
Kicillof apuntó también contra Milei por las rutas
El enfrentamiento entre Provincia y Nación volvió a aparecer durante la inauguración del nuevo centro de operaciones de AUBASA, ubicado en las cercanías del peaje de Hudson. Kicillof encabezó la puesta en funcionamiento del espacio junto al ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, y al presidente de AUBASA, José Arteaga. El nuevo centro fue equipado con tecnología para reforzar la seguridad vial, optimizar la gestión del tránsito y mejorar la asistencia a quienes utilizan las autopistas bonaerenses.
Pero el gobernador volvió a aprovechar la actividad para cuestionar al Gobierno nacional, esta vez por la falta de obras en las rutas. “Cuando cada trabajador carga combustible está contribuyendo a un fondo con asignación específica para mantener y expandir la red vial argentina. El problema es que Milei se está robando todos esos recursos”, lanzó Kicillof.
El gobernador sostuvo que esa situación explica, según su mirada, “el estado de las rutas nacionales” y aseguró que existe “un abandono sin precedentes”. “No se ejecutó una sola obra, poniendo en riesgo a todos los que por allí circulan”, afirmó.
En contraposición, reivindicó el rol de AUBASA y de la obra pública provincial. “En la Provincia potenciamos la gestión de AUBASA y llevamos adelante un plan integral de obras estratégicas nunca antes visto”, sostuvo.
Para Kicillof, la discusión excede el mantenimiento de las rutas y forma parte de una diferencia más amplia sobre el papel que debe tener el Estado. “Estamos convencidos de que la obra pública es un instrumento indispensable para el bienestar de los bonaerenses y el desarrollo de todo el país”, concluyó.