Los mercados argentinos arrancaron la jornada bajo presión en un contexto internacional marcado por el encarecimiento del petróleo y una nueva escalada de tensión en Medio Oriente. Los bonos soberanos en dólares registraron pérdidas de hasta 0,53%, encabezadas por el Global 2046, mientras el riesgo país subió 2,1% y se ubicó en 492 puntos básicos.
El deterioro también se trasladó a los activos argentinos que cotizan en Wall Street. Los ADRs mostraron mayoría de bajas, con retrocesos de hasta 2,5% liderados por IRSA, seguida por Edenor y Central Puerto, ambas con caídas del 1,6%. En sentido contrario, YPF avanzó 0,7% y se ubicó entre las pocas acciones con desempeño positivo.
En la Bolsa porteña, el S&P Merval avanzó apenas 0,1% en pesos hasta los 3.100.786 puntos y registró una variación similar medido en dólares. Sin embargo, varias acciones operaron en terreno negativo, con Sociedad Comercial del Plata al frente de las pérdidas, mientras los inversores mantuvieron la cautela frente al endurecimiento de las condiciones financieras internacionales.
El petróleo volvió a convertirse en uno de los principales factores de preocupación. El Brent se ubicó alrededor de los 109 dólares por barril y el WTI rondó los 104 dólares, con subas superiores al 4%, después del ataque a un buque en el estrecho de Ormuz y del anuncio iraní sobre la destrucción de un dron estadounidense. A ese cuadro se sumaron las declaraciones de Donald Trump, quien aseguró que Estados Unidos podría quedarse con el petróleo iraní "como en Venezuela".
La nueva escalada del crudo encendió señales de alerta por su posible impacto sobre la inflación internacional y las tasas de interés, en momentos en que los mercados esperan nuevas definiciones de la Reserva Federal. Para la Argentina, el combo de tasas altas, caída de los bonos y aumento del riesgo país volvió a exponer la fragilidad financiera en un escenario externo cada vez más complejo.