19.09.2026 / ELECCIONES EN BRASIL

Brasil alerta por riesgo "crítico" de interferencia de EEUU en las elecciones

La Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin) envió al gobierno de Lula y al Tribunal Superior Electoral un informe reservado sobre las amenazas externas de cara a las elecciones presidenciales de 2026. El organismo advirtió sobre una escalada de las presiones de la administración Trump y ubicó en un "nivel de criticidad" el riesgo de influencia e interferencia estadounidense en el proceso electoral.



La Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin) elevó a un "nivel de criticidad" el riesgo de influencia e interferencia de Estados Unidos en las elecciones presidenciales de Brasil de 2026. La advertencia forma parte de un informe reservado sobre "amenazas al proceso electoral" que fue enviado a fines de agosto a la Presidencia, al Tribunal Superior Electoral (TSE) y al Ministerio de Justicia.

El documento, revelado este sábado por la periodista Mônica Bergamo en Folha de S.Paulo, advierte sobre una "tendencia de escalada de presión sobre Brasil" por parte del gobierno de Donald Trump y sostiene que se observa una intensificación y una reconfiguración de esa presión en los últimos meses.

El alerta introduce así la relación con Estados Unidos como uno de los factores externos que las autoridades brasileñas siguen de cerca en la recta final hacia las elecciones. El informe no denuncia una manipulación de las urnas ni de la contabilización de los votos: analiza instrumentos diplomáticos, económicos y políticos que, según la inteligencia brasileña, podrían utilizarse para incidir sobre el escenario electoral.

Qué dice el informe de la inteligencia brasileña

Según los fragmentos publicados del documento, la Abin enmarca la situación brasileña dentro de una estrategia más amplia de Washington para recuperar influencia en América Latina durante el segundo mandato de Trump.

La agencia sostiene que la "reafirmación de la hegemonía de Estados Unidos en América Latina" constituye una prioridad de la administración republicana y vincula esa estrategia con el objetivo de reducir la influencia de otras potencias, especialmente China, sobre activos estratégicos, recursos naturales e infraestructura de la región.

Brasil ocuparía un lugar central dentro de ese escenario debido a su peso político y económico y a la decisión del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de mantener márgenes de autonomía frente a Washington.

De acuerdo con el informe, las presiones estadounidenses pueden expresarse mediante diferentes herramientas económicas, comerciales, diplomáticas y políticas. Entre los antecedentes analizados aparecen las sanciones contra ciudadanos y empresas brasileñas y otras medidas capaces de afectar su acceso al sistema financiero internacional.

La presión de Estados Unidos sobre las elecciones

Uno de los episodios que alimentó la preocupación brasileña ocurrió durante las negociaciones por los aranceles impuestos por Washington.

El gobierno de Trump entregó en 2025 a las autoridades brasileñas un documento con 21 puntos que incluía una demanda vinculada directamente con las elecciones presidenciales de 2026: Brasil debía comprometerse a no detener, encarcelar o impedir arbitrariamente la participación electoral de quienes Washington denominaba "disidentes políticos".

Según funcionarios del Itamaraty citados por Metrópoles, la exigencia no fue aceptada y Brasil rechazó incorporar cuestiones políticas internas a las conversaciones comerciales. Las autoridades brasileñas señalaron además que no reconocían la existencia de "disidentes políticos" en esos términos.

El episodio adquirió especial relevancia porque, según las fuentes diplomáticas citadas por ese medio, la expresión estadounidense hacía referencia al expresidente Jair Bolsonaro y a personas condenadas por los hechos del 8 de enero de 2023.

El papel de Marco Rubio y Eduardo Bolsonaro

El informe también menciona al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, como uno de los principales actores de la estrategia de Washington hacia Brasil. Según la evaluación de la Abin publicada por Folha y otros medios brasileños, Rubio buscó vincular públicamente determinadas medidas de presión estadounidense con el gobierno de Lula y promover un realineamiento político regional más favorable a Washington.

La inteligencia brasileña también señala la actuación del exdiputado Eduardo Bolsonaro en Estados Unidos como un factor que contribuyó a las presiones y sanciones contra Brasil. Se trata de una interpretación contenida en el informe de la Abin y no de una conclusión independiente sobre las motivaciones del gobierno estadounidense.

Desde Washington, en cambio, funcionarios del Departamento de Estado negaron previamente que el gobierno de Trump tuviera como objetivo interferir en la disputa brasileña. En agosto, un alto funcionario estadounidense afirmó que Estados Unidos respetaría al gobierno elegido por los brasileños mediante elecciones "libres y justas" y sostuvo que Washington mantuvo históricamente relaciones con administraciones brasileñas de diferentes orientaciones políticas.

Brasil llega a las elecciones en medio de la tensión con Washington

El informe de la Abin agrega ahora una dimensión institucional a una discusión que ya venía creciendo en Brasil: hasta qué punto la disputa diplomática con Estados Unidos puede trasladarse al proceso electoral.

La advertencia resulta especialmente relevante porque no quedó circunscripta al Poder Ejecutivo. El documento fue enviado también al TSE, el organismo encargado de administrar y supervisar las elecciones brasileñas, lo que incorpora formalmente el riesgo de injerencia extranjera al conjunto de amenazas observadas de cara a los comicios.

La evaluación de la agencia no implica que se haya comprobado una intervención estadounidense sobre las urnas o el conteo electoral. El foco está puesto en otro tipo de influencia: presiones económicas y diplomáticas, sanciones, condicionamientos políticos y acciones capaces de incidir sobre el ambiente en el que se desarrolla la elección.

Con la campaña presidencial en marcha y la relación entre Lula y Trump atravesada por sucesivos conflictos, el gobierno brasileño y la Justicia Electoral llegan así a la etapa decisiva de la elección con una advertencia explícita de su principal organismo de inteligencia: la posibilidad de influencia e interferencia externa estadounidense alcanzó, para la Abin, un "nivel de criticidad".