21.09.2026 / Crisis económica

La industria metalúrgica se hunde 6,1% y ya usa apenas el 39,6% de su capacidad instalada

El informe mensual de ADIMRA reveló que los ocho sectores del rubro cayeron en agosto, con Bienes de capital (-11,1%) y Fundición (-7,9%) a la cabeza de la contracción. Una de cada diez empresas metalúrgicas ya está en mora crediticia.




La actividad metalúrgica argentina profundizó su deterioro en agosto, según el informe mensual difundido por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA). El relevamiento del Departamento de Estudios Económicos de la entidad registró una caída interanual del 6,1% en la producción del sector, un retroceso del 3,9% respecto de julio y una contracción acumulada del 5,6% en lo que va de 2026.

Un nivel de uso de la capacidad en mínimos históricos

Uno de los datos más elocuentes del informe es la utilización de la capacidad instalada (UCI), que en agosto se ubicó en apenas 39,6%, con una caída de 5,2 puntos porcentuales respecto del mismo mes del año pasado. Por ponerlo en términos absolutos comprensibles para quienes no conocen la dinámica fábril, significa un equivalente a que las fábricas usan solamente 4 de cada 10 máquinas que poseen. 

Se trata de uno de los registros más bajos de la serie histórica de la entidad, y confirma que buena parte del entramado fabril metalúrgico opera hoy muy por debajo de su potencial productivo. En términos de empleo, el sector también acusa el impacto: la ocupación cayó 2,5% interanual y 0,3% frente a julio.

Los ocho sectores del rubro, todos en rojo

El informe destaca que la totalidad de los sectores que componen el entramado metalúrgico registraron caídas interanuales en agosto, un dato que ADIMRA subraya especialmente en su documento: "8 de 8 sectores con caídas interanuales".

Bienes de capital lideró el retroceso con una caída del 11,1%, seguido por Fundición (-7,9%), Carrocerías, remolques y semirremolques (-6,6%) y Autopartes (-6,4%). Más atrás se ubicaron Otros productos de metal (-4,7%), Equipos y aparatos eléctricos (-4,4%), Equipamiento médico (-3,2%) y Maquinaria agrícola, que mostró la caída más acotada con -2,7%.

Según explica el informe, en Bienes de capital y Fundición las empresas señalan escasez de pedidos y debilidad de la demanda como principales factores del derrumbe, mientras que en Autopartes y Carrocerías se combinan una menor demanda interna con recortes en los programas de producción de sus clientes. En varios de estos rubros, además, las compañías reportan dificultades para competir con productos importados.

La geografía de la caída: de Entre Ríos a Mendoza

El deterioro no distingue regiones: las cinco principales provincias metalúrgicas del país, que concentran más del 90% de la producción nacional del sector, registraron todas variaciones interanuales negativas.

Entre Ríos encabezó la caída con -8,8%, arrastrada por el desempeño de Bienes de capital; le siguió Córdoba con -7,8%, golpeada por Autopartes, Bienes de capital y ciertos segmentos de Maquinaria agrícola. Buenos Aires retrocedió 7,3%, con incidencia de Bienes de capital, Equipos eléctricos y la competencia importada; Santa Fe cayó 4,4%; y Mendoza mostró la contracción más leve, de apenas 0,8%.

Uno de cada diez fabricantes, en mora

El informe de ADIMRA suma un indicador que enciende una alarma adicional sobre la salud financiera del sector: la proporción de empresas metalúrgicas con atrasos en sus obligaciones crediticias trepó al 10,3% en julio, según datos del Banco Central, contra apenas un 3,5% en septiembre de 2024.

La entidad remarca que la caída de la actividad "se produce en un contexto de creciente morosidad crediticia", lo que sugiere que el propio entramado productivo enfrenta las mismas dificultades de acceso al financiamiento que ya se documentaron entre las familias argentinas.

Importaciones a la baja, pero producción nacional aún más golpeada

El informe también repasa el frente del comercio exterior. Las importaciones de productos metalúrgicos cayeron 2,8% interanual en agosto y acumulan una contracción del 9,6% en los primeros ocho meses del año, mientras que las exportaciones se mantuvieron prácticamente estables (-0,1%), en 445 millones de dólares.

Sin embargo, el propio informe advierte que esa retracción de las compras externas no debe leerse como una señal positiva: "las compras externas retroceden, todavía se mantienen en niveles relativamente elevados en términos históricos, mientras que la actividad metalúrgica se ubica un 20% por debajo de 2023", señala el documento, en referencia a un mercado que se contrae en su conjunto, con una producción local fuertemente debilitada.

Pocas expectativas de mejora entre las empresas

De cara a los próximos meses, el clima entre los industriales metalúrgicos tampoco invita al optimismo. Según la encuesta de expectativas que releva la entidad, el 68,1% de las empresas no espera aumentar su producción en el corto plazo: un 46,8% no anticipa cambios y un 21,3% directamente proyecta nuevas caídas. Apenas un tercio de las firmas (32%) espera algún tipo de mejora, aunque en su gran mayoría de carácter leve.

El panorama que dibuja el informe de ADIMRA se suma así a otros indicadores recientes -como la pérdida de empleo en sectores considerados "estrella" del modelo económico oficial- que evidencian las dificultades del entramado productivo argentino para traccionar del crecimiento que el Gobierno nacional atribuye a otros sectores de la economía, como los hidrocarburos no convencionales.