La inflación de la Ciudad de Buenos Aires volvió a acelerarse en septiembre y alcanzó el 1,8%, una décima por encima del registro de agosto. Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor porteño acumuló una suba del 23,7% entre enero y septiembre y llegó al 32,9% interanual, según informó el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IDECBA).
El dato interrumpió nuevamente la desaceleración que se había observado en agosto, cuando la inflación mensual había descendido al 1,7% después del salto del 2,9% registrado en julio. La evolución de los precios en la Ciudad volvió así a mostrar resistencia para perforar con claridad el piso cercano al 2% mensual.
El principal impulso llegó desde los gastos cotidianos de los hogares. Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentaron 2,3%, mientras que Alimentos y bebidas no alcohólicas avanzaron 2,1%. Dentro de este último rubro sobresalió el salto del 11,3% en verduras, tubérculos y legumbres, acompañado por incrementos en carnes y derivados y en leche, productos lácteos y huevos.
La presión también se concentró en los servicios, que subieron 2% durante septiembre, por encima del 1,6% registrado por los bienes. En los primeros nueve meses del año, los servicios acumularon un incremento del 27,6%, contra el 19% de los bienes, mientras que en la comparación interanual llegaron al 36%. Entre los precios regulados incidieron las cuotas educativas, la medicina privada, las tarifas de agua, gas y electricidad y el transporte público.
El dato porteño funcionará además como una referencia previa a la difusión de la inflación nacional de septiembre. El comportamiento del IPCBA mostró que, pese a la desaceleración interanual, los aumentos vinculados con vivienda, alimentos y servicios continuaron presionando sobre el costo de vida de los hogares.