16.10.2026 / ALINEAMIENTO A TRUMP

En medio del reclamo por Malvinas, Argentina se abstuvo ante una resolución contra el colonialismo

La Argentina se abstuvo ante un proyecto sobre las "formas contemporáneas de colonialismo", que fue aprobado por 85 votos contra 49 y 23 abstenciones. La posición argentina debilita el reclamo por Malvinas y obedece al alineamiento con la política exterior del gobierno de Donald Trump.



Argentina se abstuvo este jueves en la Cuarta Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas ante un proyecto de resolución sobre las "formas contemporáneas de colonialismo". La iniciativa, impulsada por Rusia y otros países, fue aprobada por 85 votos a favor, 49 en contra y 23 abstenciones y ahora deberá ser considerada por el pleno de la Asamblea General.

Entre quienes respaldaron el proyecto estuvieron Brasil, Uruguay, México, Sudáfrica y la India. La posición argentina adquiere particular relevancia por el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, que las propias Naciones Unidas consideran una cuestión pendiente de descolonización.

El proyecto impulsado por Rusia buscó ampliar la discusión sobre el colonialismo hacia lo que sus autores consideran sus manifestaciones contemporáneas, entre ellas medidas económicas, financieras y comerciales unilaterales contrarias al derecho internacional. Ese punto fue interpretado como un cuestionamiento a las sanciones aplicadas por Estados Unidos y sus aliados. En ese sentido, diversos analistas consideraron que el voto argentino se debió a un alineamiento del país con las políticas de Donald Trump.


 
La contradicción con la posición argentina por Malvinas

Más allá de esas diferencias alrededor del proyecto, la abstención expuso una tensión con la posición que la Argentina sostiene históricamente en Naciones Unidas respecto de las Islas Malvinas.

El archipiélago figura desde 1946 en la lista de Territorios No Autónomos de las Naciones Unidas y el Comité Especial de Descolonización analiza la cuestión desde 1964. Un año después, la Asamblea General aprobó la Resolución 2065, que reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y llamó a ambos gobiernos a negociar una solución.

Ese reclamo se encuentra, a su vez, directamente relacionado con la Resolución 1514 de la Asamblea General, aprobada en 1960 y conocida como la "Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales".

La resolución constituye uno de los pilares de la política argentina sobre Malvinas. El propio sitio oficial de la Cancillería señala que la 1514 proclamó "la necesidad de poner fin, rápida e incondicionalmente, al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones" y estableció como principios rectores de la descolonización la libre determinación y la integridad territorial.

Precisamente, el proyecto sobre el que Argentina decidió abstenerse reafirmaba la vigencia de esa resolución.

Dos semanas antes Argentina había pedido terminar con el colonialismo "en todas sus formas"

El contraste resulta todavía más marcado por una intervención reciente de la propia delegación argentina.

El 1° de octubre, apenas dos semanas antes de la votación, Argentina participó en la apertura del debate de la Cuarta Comisión bajo un título prácticamente idéntico al objeto de la resolución: "Erradicación del colonialismo en todas sus formas y manifestaciones".

Allí, la representación argentina presentó a Malvinas como una situación colonial "especial y particular" y sostuvo que la persistencia de esa situación tiene consecuencias actuales sobre la soberanía, los recursos naturales y la integridad territorial argentina.

"La existencia del colonialismo en cualquier forma y a través de cualquier manifestación es contraria a la Carta de las Naciones Unidas", sostuvo entonces la delegación.

Y agregó que "la erradicación del colonialismo en todas sus formas y manifestaciones" constituye una de las tareas que las Naciones Unidas todavía deben completar. En esa misma intervención, la Argentina reafirmó su compromiso con "la eliminación de una vez por todas del colonialismo en todas sus formas y manifestaciones".

Dos semanas después, ante un proyecto que llevaba al terreno de una resolución ese debate y que volvía a reafirmar la Resolución 1514, Argentina optó por abstenerse.

Malvinas continúa en la agenda de descolonización de la ONU

La cuestión no es solamente histórica. Naciones Unidas mantiene actualmente a las Islas Malvinas entre los 17 Territorios No Autónomos pendientes de resolución y el Comité Especial de Descolonización aborda anualmente el caso.

En junio de 2025, por ejemplo, el Comité volvió a adoptar una resolución que pidió a la Argentina y al Reino Unido reanudar las negociaciones para alcanzar una solución pacífica a la disputa de soberanía. En ese marco volvió a aparecer la Resolución 1514 como uno de los fundamentos jurídicos del tratamiento de la cuestión.

La propia Argentina volvió a defender esa interpretación durante 2026. En las sesiones de la Cuarta Comisión sostuvo que la Resolución 2065 reconoce la existencia de una disputa de soberanía y que la solución debe alcanzarse mediante negociaciones entre Buenos Aires y Londres en el marco del proceso de descolonización.

La abstención de este jueves no implica que la Argentina haya abandonado formalmente esa posición ni significó un voto sobre Malvinas. Pero introduce una tensión en su estrategia multilateral: mientras el Gobierno reclama ante Naciones Unidas que el organismo mantenga activa la agenda de descolonización para respaldar su posición frente al Reino Unido, decidió no acompañar una resolución que reafirma uno de los principales instrumentos internacionales en los que se apoya ese mismo reclamo.