Aníbal Fernández se refirió a la última medición realizada por el
Observatorio de la Deuda Social de la UCA y sostuvo que
“no son las que se dicen”. Además remarcó que
el titular del organismo es un “señor premiado por ley en la Legislatura a instancias de Macri”.
“No tengo más que discutir”, sentenció.
Según un informe publicado por la Universidad Católica
“seis de cada diez niños y adolescentes viven en situación social precaria a raíz del déficit en el cumplimiento de sus derechos a la vivienda, la salud, la educación o la información”.
El estudio privado afirma que
en 2014 el déficit de cumplimiento de derecho alcanzaba al 57,4% de la población de 5 a 17 años, siendo del 18,3% en un nivel severo. Además indican que
un 40,4% de la infancia y adolescencia urbana pertenece a hogares por debajo de la línea de pobreza económica, y el 9,5% por debajo de la línea de indigencia.
En este sentido el jefe de Gabinete dijo:
“No son las mediciones que se dicen. Son interesadas. Ya no debato, que digan lo que quieran”.
Por otro lado según el
Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) las mediciones realizadas por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) no resultan representativas por falencias metodológica.
La diferencia más importante reside en que la Encuesta de la Deuda Social, realizada por la UCA, capta deficientemente los hogares con los ingresos medio-altos y altos. Este sesgo muestral hace que haya un mayor porcentaje de pobres en relación a la muestra pero una mejor distribución del ingreso como contraparte.
“Es cuestionable que ODSA decida publicar solamente el indicador de pobreza y ocultar la medición del Gini en sus informes (indicador que explica la desigualdad de ingresos)”, sostienen desde CESO. Además agregan que a partir de los datos utilizados por ODSA habría un nivel de desigualdad de ingresos muy bajo, similar al de los países escandinavos.