17.01.2016 / Se cumplen 20 días del escape

En la cárcel conocían el plan de los hermanos Lanatta y Schillaci antes de la fuga

Algunos movimientos extraños permiten afirmar que desde el penal de General Alvear sabían que los condenados por el Triple Crimen iban a escapar. Además, en el gobierno bonaerense prima la versión de que fue una fuga comprada.




Un mes antes de la fuga, algunos de los presos del penal de General Alvear ya tenían conocimiento del plan para escapar de los tres condenados por el triple crimen, así como estaban al tanto de la fuga algunos internos de otras cárceles, quienes pidieron que los trasladaran al recinto de Sanidad del penal en el que estaban detenidos los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci, quienes el 27 de diciembre pasado huyeron por la puerta principal del penal.

"En la tumba [la cárcel] no hay secretos. Todo se sabe. Los hermanos Lanatta y Schillaci eran los dueños del pabellón de Sanidad. Hacían lo que querían. Hasta celulares con WhatsApp tenían. Si lo sabían los compañeros, también lo sabían los penitenciarios", explicó a La Nación un ex convicto que, en diciembre pasado fue de visita a ese penal. La primera señal que tuvieron los presos del penal de General Alvear de que los Lanatta planeaban la fuga fue la disminución notoria en la cantidad de efectivos de custodia.

Asimismo, también las antiguas autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) habrían tenido conocimiento de este plan, pero se lo habrían ocultado al nuevo gobierno provincial. Por esto mismo, luego de la fuga, la gobernadora María Eugenia Vidal, desmanteló a la cúpula del SPB.

Dentro de la administración de la gobernadora Vidal sostienen que los tres condenados pagaron a un grupo de guardiacárceles para poder escapar, utilizando el mismo plan de escape que realizaron dos años antes en Sierra Chica, aunque sin éxito.

"Con respecto a la fuga del penal de Sierra Chica se sabía que no hubo violencia, que fue comprada. Los tres condenados pagaron una determinada suma de dinero para huir. Salieron de un sector del penal. Cuando llegaron al sector de seguridad externa, les pidieron más dinero. Como ellos no pusieron más plata no los dejaron salir. Después, los mismos penitenciarios montaron la escena de las rejas limadas", explicó un funcionario judicial al periodista Gustavo Carabajal.

Como no se pudo probar la complicidad de los guardiacárceles en el intento de fuga de Sierra Chica, los únicos que fueron sancionados fueron los Lanatta. Asimismo, hasta el momento nueve agentes del SPB fueron pasados a disponibilidad por su presunta colaboración con los Lanatta y Víctor Schillaci para escapar del penal de General Alvear.

De los nueve guardiacárceles investigados, sólo uno quedó detenido. Este oficial del SPB afirmó que era inocente y apuntó contra las máximas autoridades del penal. "El jefe de la cárcel fue quien ordenó que los tres internos sean alojados en la área sanitaria y que no estuvieran en los calabozos individuales", expresó en su indagatoria, según detalló una fuente judicial a La Nación.