El fútbol argentino ha estado cautivo por los violentos, en al menos los últimos 20 años, negocios que involucran a los barrabravas con dirigentes y funcionarios de la política argentina. No obstante, el narcotráfico y otras redes de poder crimináles se han entrometido en el financiamiento del deporte más popular de la región.
La particularidad es que en el último tiempo, luego de que la Policía Bonaerense asesinara de un balazo en el pecho a Javier "Zurdo" Jerez, hincha de Lanús en el Estadio Único de La Plata, la política decidió quitar al público visitante de todos los estadios. ¿Se solucionaron los problemas? No. Para nada. La pelea territorial desató internas feróces dentro de las barras y la sangre se apoderó de las tribunas del fútbol argentino, para ver quien manejaba los negocios ilegales que acarrea lo que debería ser un espectáculo (manejo de entradas, micros, puestos de comida callejeros, venta de indumentaria y estacionamientos, entre otros).
En medio de esto la violencia se trasladó al campo, más allá de todo hecho brusco altamente coherente en un deporte de contacto, los propios futbolistas comenzaron a incentivar a la violencia: gestos a las hinchadas rivales, insultos en las redes sociales y una gresca de trompadas que en lugar de llevar el placer del deporte a las tribunas, sólo transmite más violencia y desata la furia del hincha que se enajena. Mejor no hablar de dirigentes que se la pasan pregonando por la paz en los estadios, pero desde su discurso prenden el foco. A veces no sólo en palabras, sino con dinero para financiar a los violentos.
Luego de la batalla que se armó entre jugadores de Estudiantes y Gimnasia y Esgrima en la versión veraniega del clásico platense, se desató la polémica ya que los gobiernos Nacional y Provincial desean penar a los jugadores. En forma económica y deportiva, es el caso correcto, la mejor forma de corregir conductas que parecen haber perdido los valores originales del deporte, como la solidaridad entre colegas. Pero algunos miembros de la seguridad bonaerense desean ir más allá y piensan hasta en posibles días de prisión.
Ahora, ¿podrían ir presos los jugadores que tengan gestos de violencia?
El único precedente en la historia de nuestro fútbol fue durante la dictadura militar que se desarrolló entre 1966 y 1973, allí el presidente de facto Juan Carlos Ongania detuvo a varios jugadores de Estudiantes, entre ellos Alberto Poletti y Ramón Aguirre Suárez, quienes pasaron un mes en la cárcel de Devoto, luego de una batalla ante los jugadores del Milan de Italia en el partido correspondiente a la revancha de la Copa Intercontinental de 1969.
El gobierno militar de Juan Carlos Onganía pretendió dar un ejemplo de buena conducta metiendo presos por treinta días a los dos expulsados y al arquero. Además, Aguirre Suárez fue suspendido por 30 partidos, Manera por 20 y Poletti recibió una sanción de por vida por parte de la AFA, aunque el tambaleo posterior del régimen le valió el indulto. Asimismo Poletti contó años después que amén de la dureza propia del equipo platense, en la previa un capellán del Ejército los había incitado a obtener la victoria a cualquier precio. El arquero indicó que Onganía pretendía la victoria argentina para tapar la crisis que le había desatado el Cordobazo.
La opinión de los especialistas
Desde el gobierno nacional manifestaron que se creará la Registro Nacional de Personas con Derecho de Admisión, a lo que además sumarán un plan de capacitación para jugadores y árbitros. Esto en el núcleo del Ministerio de Seguridad que comanda Patricia Bullrich. En un escrito enviado a la AFA, el Gobierno dijo que considera necesaria "la implementación de un plan de formación para los jugadores, cuerpo técnico y árbitros de todas las divisiones sobre los valores del juego limpio y el respeto".
"Estas acciones se enmarcan dentro de la convicción política del Gobierno Nacional de volver a hacer del fútbol un espectáculo deportivo, y para ello es indispensable acabar con las agresiones que, desde hace años, se observan en los estadios de nuestro país. En este sentido, consideramos imprescindible erradicar cualquier tipo de comportamiento antideportivo", afirmaron desde Seguridad en un comunicado.
El ministro de Seguridad bonaerense, Cristián Ritondo, señaló en una entrevista con radio La Red que junto a la gobernadora María Eugenia Vidal están estudiando "una sanción para los jugadores" y que "el problema" estuvo "adentro de la cancha, donde están los profesionales”. El ministro no está excento a las dirigencias del fútbol argentino ya que es primer vocal titular del Club Atlético Independiente que preside el gremialista Hugo Moyano. Luego de la experiencia que hubo a fines del 2015 en la provincia de Buenos Aires, Ritondo aseguró que están dadas las condiciones para que vuelva el público visitante.
En diálogo con
Política Argentina, el ex Juez Mariano Bergés, que se encuentra dirigiendo la ONG "Salvemos al Fútbol", se refirió a la posibilidad de que el gobierno avance en una posible sanción penal a los jugadores que provoquen acciones en el campo donde se fomente la violencia:
"El tema del comportamiento del jugador en el campo de juego está sancionado dentro de lo qué signifca el Tribunal de Disciplina de AFA, distinto fue el comportamiento de los jugadores de Boca que hicieron gestos a la tribuna. Por un lado tenemos el comportamiento de los jugadores que fue provocador e incitador a la violencia y por eso lo denunciamos, y por otro lado
lo ocurrido entre Estudiantes y Gimnasia que es un acontecimiento ocurrido dentro del campo de juego, entre los jugadores y que tiene que tener un correlato con una sanción fuerte del Tribunal de Disciplina, que tiene sanciones en el artículo 177 del estatuto donde se habla de entre 4 y 15 partidos de sanción, lo que puede dejar a un jugador sin jugar un campeonato entero".
"En la medida que los hechos que realizaron los jugadores de fútbol se puedan entender también como actos que incitan a la violencia también podrían denunciarse para que se investiguen y el juez pueda resolver, si es delito primero y después si corresponde someter a proceso a estas personas. La posibilidad de que se forme una causa penal es algo lejano pero de todas maneras es posible. Estamos analizando la posibilidad de realizar una denuncia también por incitación a la violencia, porque el Código Penal en el artículo 12 habla de gestos que también pueden ser comportamientos y eso si se está viendo en todos lados puede ser un hecho que el juez pueda considerar que es un hecho incitador de la violencia colectiva y puede provocar muchos problemas", explicó.
Por último destacó las acciones qué está llevando adelante Patricia Bullrich junto al secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco: "El hecho de que la ministra de Seguridad haya mandado una carta documento a la AFA, a Boca y a River como ahora hará lo mismo con los clubes Estudiantes y Gimnasia requiriendo y exigiendo que se tomen las medias correspondientes, muestra que al menos hay algún tipo de decisión distinta a lo que ocurría en gobiernos anteriores. Además, la ministra ha convocado al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino a que pase de su despacho para ver que medidas tomará al respecto", manifestó.
Política Argentina también se comunicó con Fernando Mitjans, quien preside el Tribunal de Disciplina Deportiva de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) y es vicepresidente del Comité de Apelaciones de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA). “Hay que distinguir las responsabilidades. Hoy no te puedo decir la gravedad de las sanciones, si te digo que vamos a ver el video mil veces. El hecho es grave, no es una patada disputando un balón, no va a pasar desapercibido, va a haber sanción, pero no puedo anticipar algo que me impide mi reglamento”, afirmó.
“Yo estoy siempre con el Comité de FIFA, si lo adaptamos a Argentina en una semana no hay más partidos, hay que educar primero”, opinó el representante del Tribunal de Disciplina de la AFA.
Desde el entorno de Juan Manuel Lugones, nuevo titular de la Agencia de Prevención de Violencia en el Deporte (APREVIDE) le manifestaron a este sitio que se encuentran en constante reuniones con el ministerio de seguridad bonaerense intentando resolver lo acontecido en la versión veraniega del clásico platense. Lugones proviene del GEN de Margarita Stolbizer y trabaja directamente con Ritondo, además es abogado y coordinador de la ONG Fútbol en Paz