Más de 48 horas después de la orden de liberación inmediata que impartió la Corte Suprema de Tucumán, Belén salió de la cárcel. Ante la demora inicial, su abogada Soledad Deza tuvo que presentar un hábeas corpus ante el máximo tribunal provincial. Siete horas y media después, la joven pudo salir de la Unidad Penitenciaria número 4 Femenina.
Pasó alrededor de 900 días presa, luego de sufrir un aborto espontáneo y ser acusada y condenada por la muerte de su bebé.
Belén –nombre que resguarda su verdadera identidad- salió de la cárcel con el rostro cubierto. Afuera, decenas de mujeres celebraban y la esperaban para demostrarle su apoyo. Fueron la movilización y el reclamo masivos los que permitieron que el caso de la joven tucumana se hiciera público e incluso trascendiera fronteras. A la cabeza de la lucha estuvo su abogada, Deza, integrante de Católicas por el Derecho a Decidir e impulsora de la conformación de la Mesa #LibertadParaBelén.
"Tras 48 horas de demora y pese a la desidia judicial, finalmente Belén recuperó su libertad", celebró anoche Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, entidad que hizo una campaña recolectando firmas en todo el mundo en su apoyo.
"Ahora es necesario que la Corte resuelva la nulidad de la condena y que no deje pasar la oportunidad de emitir un fallo que dé seguridad a las mujeres que se acercan a los servicios de salud", agregó.
Además de la escandalosa demora para concretar la liberación ya ordenada, Deza denunció que los jueces que la condenaron, Dante Ibáñez, Fabián Fradejas y Sebastián Macoritto, revelaron el verdadero nombre de la joven “violando su privacidad y sus derechos”. “Queremos llamar la atención sobre la facilidad con que una muchacha pobre puede pasar del hospital a una cárcel y la dificultad que toma salir del sistema penal”, plantearon los referentes de distintas organizaciones feministas y de derechos humanos que se acercaron a acompañar.