Por falta de número, el oficialismo en el Congreso da casi por descartado el juicio político a la procuradora general, Alejandra Gils Carbó, y según indicó el diario La Nación apuesta a recomponer en el mediano plazo los acuerdos parlamentarios para insistir con la reforma del Ministerio Público. "Quizás Gils Carbó se quede", reconoció ayer, un integrante de la mesa chica de Cambiemos en la Cámara de Diputados.
Por su parte para desplazar a la procuradora se necesitan dos tercios de los votos en cada cámara, una mayoría que el oficialismo no puede reunir en Diputados ni en el Senado. De esta manera el oficialismo por ahora no convocó a la Comisión de Juicio Político de Diputados y el presidente de la cámara baja, Álvaro Gonzáles, reconoció que "no hay voluntad política” para avanzar con ese proceso.
Sin embargo en lo que si insiste el PRO es en hacer modificaciones al dictamen para poder insistir con la reforma. El texto aprobado en comisión reunió el rechazo de la Asociación de Magistrados, de la Asociación de Fiscales y de un grupo de ONG con larga trayectoria en temas de justicia. Todos coincidieron en que el proyecto ponía en riesgo la independencia del Ministerio Público porque, entre otras cosas, le daba facultades "excesivas" a la comisión bicameral de control y seguimiento del organismo, a cargo de la massista Graciela Camaño.