06.08.2021 / Clave

Alberto almuerza con Sullivan, el funcionario del más alto nivel en Casa Blanca que visita Argentina desde el triunfo de Biden

El actual Consejero de Seguridad, de la administración demócrata de Biden, se encuentra con el presidente argentino en un almuerzo que trazará una amplia agenda. Más allá de la coyuntura financiera del país con el FMI, hablarán del rol de China, la situación en las democracias de varios países de la región y cómo aumentar la agenda comercial entre Washington y Buenos Aires.





Alberto Fernández tendrá este mediodía el encuentro de más alto nivel con un funcionario de la administración de Joe Biden, cuando almuerce con el actual Consejero de Seguridad de la Casa Blanca, Jake Sullivan. La agenda tendrá distintos ejes, principalmente los que Estados Unidos está observando en América Latina.

Sullivan llegará hoy a Olivos junto a Juan González, director para el Hemisferio Occidental de la Casa Blanca. Ricardo Zúñiga, enviado especial para el Triángulo Norte (Salvador, Guatemala y Honduras) y MaryKay Carlson, encarga de negocios en la embajada estadounidense en Buenos Aires. Junto a Alberto F. estarán Felipe Solá, Gustavo Béliz y Jorge Argüello.

Las otras dos potenciales reuniones que tiene en agenda son con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, de amplio diálogo con representantes de los Estados Unidos y con el ministro de Ambiente, Juan Cabandié en el marco del creciente interés global sobre los asuntos medioambientales.

Uno de los que llega como parte de la comitiva, es, casualmente, un ex Microsoft.  A diferencia de Rusia, además, las empresas chinas cuentan con una presencia transversal en las redes de comunicación global, a través de aplicaciones como la exitosísima TikTok y, más importante, en la infraestructura de internet. Las redes de 5G de Brasil y Argentina, y la presencia de la china Huawei seguramente sean tema de conversación.

Según publicó Cenital, la inclusión de los principales expertos en ciberseguridad no es casual. Biden declaró públicamente que los ataques cibernéticos pueden derivar en "una guerra de verdad". Si bien Biden gusta de antagonizar con su par ruso, cuya operación de ciberespionaje es señalada a menudo como responsable operativa de la victoria presidencial de Donald Trump en 2016, las preocupaciones más serias del gobierno norteamericano apuntan a China, a quien las autoridades acusan por un ataque reciente a servidores de Microsoft que afectó a miles de dependencias públicas y privadas estadounidenses, y que llamó la atención tanto por su enorme extensión como por su carácter indiscriminado.

También preocupa a los estadounidenses la posible instalación de lo que perciben como "bases" chinas en la Patagonia, repitiendo el procedimiento del observatorio espacial en Neuquén. La principal inquietud gira en torno a la posible instalación de una base logística en Tierra del Fuego destinada a abastecer las exploraciones y operaciones antárticas. Con o sin razón, los norteamericanos desconfían de cualquier reaseguro sobre la utilización civil de una instalación de esas características debido a la organización política del país asiático.

Así se esboza que la visita pareciera confirmar que las principales preocupaciones sobre China son de índole militar y que la intensa relación económica del país con Brasil y Argentina es, al menos, ligeramente tolerada.