La geopolítica mundial entró en una fase de mayor volatilidad durante la última semana: desde la amenaza nuclear explícita de Corea del Norte hasta la advertencia iraní de bloquear el Estrecho de Ormuz, pasando por la reaparición de Nigel Farage como actor central en Reino Unido y la declaración de Putin sobre el "tramo final" de la guerra en Ucrania.
Tensiones entre Estados Unidos e Irán escalaron el fin de semana mientras se definían acuerdos comerciales clave en Europa y se agudiza la crisis energética global. El conflicto en Oriente Medio, combinado con cambios en alianzas comerciales y tensiones sobre recursos energéticos, redefinió el mapa de riesgos geopolíticos en 48 horas. Lo que necesitás saber.
Rusia lanzó más de 660 drones y misiles contra Ucrania dejando al menos cuatro muertos y 30 heridos, en una escalada sin precedentes. Estados Unidos estudia sancionar a España por negarse a cooperar en operaciones contra Irán. Crisis energética, humanitaria y conflictos se agudizan simultáneamente en el planeta.
Con más de cinco millones de tickets vendidos, la FIFA habilita una nueva etapa de venta para los 104 partidos del torneo que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá. Persisten las críticas por el sistema de precios.
Lufthansa anunció la cancelación de 20.000 vuelos de corta distancia hasta octubre como respuesta a la escasez y encarecimiento del combustible, cuyo precio se duplicó desde el inicio de la guerra en Irán. La medida implica una reducción del 1% de la capacidad de transporte en verano y un ahorro de 40.000 toneladas de combustible.
La Agencia Internacional de Energía advierte que el continente tiene apenas seis semanas de reservas. El conflicto en Medio Oriente ya golpea vuelos, precios y cadenas de suministro.
El analista Martín Schapiro examina el giro de la política exterior estadounidense, donde la coerción económica y militar gana centralidad, y advierte sobre un intento de reconfigurar el vínculo con América Latina en función de los intereses de Washington.
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán avanzan hacia un acuerdo nuclear que Trump describe como "muy cercano", con Teherán comprometiéndose a abandonar sus ambiciones nucleares. Mientras tanto, Ucrania intensifica sus operaciones de drones contra infraestructura rusa, y Europa discute nuevas estrategias de defensa independiente de Washington.
Un informe del Programa de la ONU para el Desarrollo advierte que el conflicto ya impacta en energía, alimentos y crecimiento económico, con efectos especialmente graves en países pobres.
La guerra en Irán aceleró la transición global hacia energías renovables, un sector donde China domina con el 70% de la fabricación de vehículos eléctricos y el 85% de la producción de baterías. Mientras EE.UU. bajo Trump promueve la extracción de combustibles fósiles, empresas chinas como BYD y CATL están posicionadas para capitalizar la demanda creciente de tecnologías limpias.