31.08.2021 / Grave

Caso Nisman: procesaron al representante que amenazó a la modelo Cocucci e investigan a la AFI macrista por espiarla

Casanello procesó a Leandro Santos por amenazar a la modelo que viajó con Nisman a Cancún para evitar, con aprietes feroces, que ella declare que hubo un trato económico con el fallecido fiscal y que habría trata. Además, la Cámara Federal deberá decidir quién sobre el espionaje que sufrió la mujer por parte de la gestión Macri.




Las derivaciones por la investigación de la muerte de Natalio Alberto Nisman siguen arrojando más posibles blancos acerca de los intereses que el gobierno de Mauricio Macri tuvo en el caso que por la causa en sí misma, donde todo señala al suicidio: Leandro Santos, el mánager de modelos vinculado a la trata de mujeres, fue procesado por amenazas agravadas a la modelo que viajó a Cancún con el fiscal fallecido con el objetivo de callarla y, además, habrá avances por el espionaje que la AFI PRO hizo sobre ella.

En concreto, el juez federal Sebastián Casanello procesó al "representante de modelos" porque concluyó que amenazó en forma feroz a Florencia Cocucci para que no declare en las investigaciones en que se lo acusa de trata pero principalmente para evitar que delate que hubo un trato económico con Nisman

El magistrado procesó a Santos por el delito de amenazas agravadas y mandó a trabarle embargo sobre sus bienes y su dinero por un millón de pesos.

Pero además, en el mismo fallo, Casanello impulsó una punta que expone de lleno motivaciones que deberán develarse acerca de por qué el macrismo hizo espiar ilegalmente a la modelo que salía con Nisman: el juez extrajo testimonios para que se designe, por sorteo de la Cámara Federal porteña, qué magistrado de Comodoro Py debe investigar la persecución que sufrió Cocucci por parte de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Macri.

El fallo de 51 páginas al que accedió Télam está cargado de elementos probatorios, como las capturas de los mensajes de texto a través de los cuales fue amenazada la modelo en los que pueden leerse frases de una ferocidad y elocuencia determinantes: "Salí a callarte y a limpiar a la gente que te ayudó porque vas muerta como terminó Nisman".



De la investigación judicial se desprende que las amenazas a Cocucci tenían por objetivo evitar que saliera a la luz la verdadera naturaleza del negocio de Santos de representación de modelos –que incluía servicios sexuales a los que la denunciante dijo no haber accedido-; algo que podía ocurrir si ella declaraba como testigo en la causa en la que se investiga la muerte de Nisman.

Cocucci había conocido al entonces fiscal de la causa AMIA en el boliche Rosebar donde ella hacía "presencias" y el fiscal llegó a viajar con ella a Cancún, Mexico.

"Surge de esta investigación que las amenazas denunciadas habrían tenido como finalidad, lograr la impunidad de Santos en los hechos de trata de personas que lo involucraban -primero ante la justicia uruguaya y luego en el marco de la causa 3719/2016-. Y es que el nombrado se habría visto en una encrucijada cuando Cocucci fue citada como testigo en la causa 3559/2015 (Nisman), toda vez que al formar parte de su agencia conocía la explotación sexual que desde allí se orquestaba, de la que ella misma fue testigo y víctima", sostuvo Casanello en su resolución.

Y continuó: "No es por tanto casual que el ´calvario´ para la denunciante comenzara a partir de dicha citación, ni tampoco que Santos haya elegido y pagado a un abogado para representarla en dichas actuaciones. También, y en sintonía con ello, luce coherente que a tales efectos se haya reunido con ella y el letrado previo a su declaración. No resulta verosímil que eso fuera de ´buena persona´ sino parecería más bien una actitud, cuanto menos, coactiva".

El inicio de las maniobras delictivas investigadas por el fiscal Guillermo Marijuan y denunciadas por Cocucci en compañía del abogado Omar Saker fue, como explicó Télam, "en el mes de febrero de 2015, tras el fallecimiento del fiscal Nisman".

"Desde entonces, Santos entendió que tarde o temprano Cocucci sería llamada a prestar declaración en la causa 3559/2015 y que en dicha ocasión pondría al descubierto aquello que los vinculaba y que, en definitiva, conduciría a desmantelar su organización criminal", se indicó en la resolución judicial.

"Al principio comenzó por incurrir en meras advertencias, puesto que en el primer episodio denunciado por Cocucci -en el que Santos se presentó en su casa- se ´limitó´ a advertirle de las supuestas fotos que se habrían filtrado de ella con Nisman y le exigió que no lo nombrara cuando fuera a declarar. Sin embargo, estimó que ello no resultaba suficiente para lograr su cometido y a los dos o tres días del primer episodio" se dirigió a la casa de una amiga de la modelo para repetirle el mensaje.

Santos, quien ya estuvo detenido en dos oportunidades, fue procesado en diciembre pasado, acusado de formar parte entre 2009 y 2014 de una organización de trata transnacional que captaba a mujeres con fines de explotación sexual dedicada a la "prostitución VIP".

Allí el juez Casanello lo procesó "por haber liderado o haber formado parte entre junio de 2009 y diciembre de 2014, de forma sostenida, una organización criminal trasnacional dedicada a captar, trasladar -tanto dentro del país como desde o hacia el exterior-, acoger y recibir mujeres mayores de edad -de nacionalidad argentina y uruguaya- con fines de explotación sexual".

Otro hecho relevante de la resolución judicial de hoy es que el juez Casanello resolvió extraer testimonios de una presentación realizada en el expediente por la Comisión Bicameral de Control de Organismos de Inteligencia que daba cuenta de que Coccuci había sido falsamente vinculada a una supuesta alerta de atentado y así fue incluida en una precausa judicial para que la AFI pudiera espiarla. A partir de esa decisión, la justicia podrá investigar como la AFI utilizó las denominadas "precausas" para hacer espionaje ilegal.

La AFI macrista siguió a la modelo y el espionaje a la misma motivó la investigación de la Bicameral que preside el diputado Leopoldo Moreau. Luego se determinó que no existía ni una evidencia de la participación de Cocucci en actividades yihadistas. Por eso a principios de diciembre de 2016 el juez Sebastián Ramos ordenó la destrucción del legajo.