El jefe de Gabinete,
Manuel Adorni, reanudó su tradición de hablar ante la prensa para, no solo dar una serie de anuncios oficiales, sino también para eludir explicaciones sobre su patrimonio ante las acusaciones por los viajes realizados en los últimos meses.
"Mi patrimonio lo construí antes de entrar al Gobierno. No tengo nada que esconder”, insistió, aunque evitó precisar la cantidad de propiedades que posee bajo el argumento de que existe una investigación judicial en curso.
"Estamos poniendo a disposición de la Justicia y organismos correspondientes toda la información que necesiten”, explicó, por lo que se cubrió: "Como hay una investigación judicial en curso, no puedo responder sobre aspectos específicos porque puedo entorpecer la causa”, justificativo que repitió cuando fue consultado sobre la cantidad de propiedades que posee junto a su esposa.
Lo único que confirmó fue su propiedad en el barrio porteño de Caballito, aunque sugirió que cotejen "el resto de las propiedades en los barrios de la ciudad" en su declaración jurada la cual, según dijo, aun no venció.
En esa línea, consideró que las acusaciones en torno a sus bienes son "ridículas", y que se trataría de "operaciones políticas y mediáticas contra el Gobierno”. Además, se desligó de la responsabilidad al atribuir las denuncias a sectores del Gobierno: "Inventaron que el presidente quería vender bebés, que íbamos a abrir un mercado de órganos, que se iban a poder comprar armas en los kioscos, que íbamos a terminar con la educación y la salud pública. Nada de eso ocurrió”.
El funcionario también rechazó las críticas por el viaje que realizó a Punta del Este con su familia y cuestionó duramente la difusión de imágenes junto a sus hijos: "Me la aguanto, no digo nada. Pero voy a donde me sienta cómodo con mi familia”. Para cerrar, remarcó: “No tengo que explicarlo yo. Pagué mi proporcional, lo demás es parte de la justicia.
Mi dinero, sea mucho, poco o más o menos lo gasto en lo que considero mejor”.