Luego de que el empresario Daniel Pitón haya vuelto atrás con su declaración al denunciar que falseó su testimonio por “miedo a quedar detenido”, dos imputados más le siguieron. Se trata de Mario Rovella y Guillermo Escolar, quienes aseguraron ante el Tribunal Oral Federal 7 que sus confesiones en la causa Cuadernos fueron realizadas bajo presión. “Habíamos dicho lo que querían escuchar para no quedar detenidos”, coincidieron.
Rovella, titular de la constructora Rovella Carranza, afirmó que en 2019 reconoció hechos falsos bajo “coacción psicológica”. Según relató, si no se acogía al régimen de imputado colaborador, enfrentaba la posibilidad inmediata de prisión preventiva. “Nunca realicé esos pagos”, sostuvo al negar haber entregado dinero al financista Ernesto Clarens.
El empresario incluso dejó constancia en una escribanía, un día antes de declarar, de que lo que diría no sería verdadero. Ese documento, junto con otro donde anticipaba el contenido de su testimonio, fue incorporado como prueba en esta etapa del juicio oral.
Por su parte,
Guillermo Escolar, exdirectivo de Cleanosol Argentina S.A., también se desdijo de su declaración inicial y aseguró que el relato sobre supuestos sobornos fue “un invento”. “Fue totalmente bajo coacción”, afirmó al describir el contexto en el que prestó testimonio durante la instrucción a cargo del fallecido juez Claudio Bonadio.
Escolar reconstruyó además situaciones que, según dijo, funcionaban como mecanismos de presión dentro de Comodoro Py. Mencionó el caso de otros imputados que, tras negar los hechos, quedaban detenidos, m
ientras que quienes admitían pagos recuperaban la libertad. “Todos entendieron el mensaje”, sostuvo.
En la misma línea, relató episodios que involucraron a empresarios como Hugo Dragonetti y Norberto Ardisone, quienes, según su versión, habrían sido forzados a declarar en sintonía con lo que esperaba el juzgado. También indicó que, tras su indagatoria, dejó asentado ante escribano que había mentido.
Las retractaciones se suman a la de Pitón, quien la semana pasada denunció haber sido inducido a incluir referencias a pagos inexistentes. En todos los casos, los imputados rechazaron los dichos de Clarens, cuya confesión fue uno de los pilares del expediente.
A partir de estos planteos, las defensas solicitaron que se investiguen posibles coacciones durante la etapa de instrucción y apuntaron contra el fiscal federal Carlos Stornelli. La fiscal Fabiana León se opuso al pedido, mientras que el tribunal resolvió postergar cualquier definición hasta el momento del veredicto.