Las pequeñas y medianas empresas redoblaron la presión sobre el Congreso para avanzar con una
Ley de Emergencia PyME al advertir que el deterioro de la actividad, la caída del consumo y el aumento de los costos están acelerando el cierre de firmas y la pérdida de puestos de trabajo en un escenario que, según las entidades empresarias,
ya provocó la desaparición de más de 22 mil empresas durante la gestión de Javier Milei.
En ese contexto, el presidente de APYME, Juan Moreno, advirtió que "preveía" el estado actual en que estarían las Pymes desde el "día uno del gobierno de Milei". "Este modelo nos viene golpeando desde el principio. Lo que estamos viviendo es una agonía permanente”, remarcó.
El titular de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, también se pronunció en favor de Ley de Emergencia que impulsan distintas entidades empresarias y sostuvo que la iniciativa busca establecer medidas excepcionales para contener el cierre de firmas, preservar puestos de trabajo y recomponer la competitividad de un sector que acumula meses de deterioro. “Las pymes necesitamos una ley de emergencia económica, productiva y fiscal para frenar el cierre de empresas, los despidos y mejorar las condiciones de competitividad que hoy hacen falta para seguir produciendo”, manifestó el dirigente industrial.
El diagnóstico es compartido por otras organizaciones empresarias, que atribuyen la crisis a la caída sostenida del consumo interno, el aumento de costos operativos y la falta de incentivos efectivos para sostener la actividad productiva en un contexto de retracción económica.
En esa línea, desde la CAME aseguran que ya acumulan 12 meses de caída del consumo en la medición interanual. Este lunes, se conoció un nuevo informe de la entidad que reflejó una baja del 1,2% en las ventas minoristas pyme durante mayo, a precios constantes, lo que profundizó el retroceso acumulado del año al 3,1%. El relevamiento también mostró que el deterioro alcanza a las expectativas del sector: casi la mitad de los comerciantes considera que su situación es peor que la de hace un año y una amplia mayoría evalúa que el contexto actual no es propicio para realizar inversiones. Ni siquiera el crecimiento de las ventas online no logró compensar la caída registrada en los comercios físicos.
Los cuestionamientos también alcanzaron al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), presentado por el Gobierno como una herramienta para fomentar inversiones. Desde las cámaras empresarias señalaron que los beneficios previstos resultan insuficientes frente a la falta de demanda y las dificultades cotidianas que enfrentan las empresas.
Desde distintos sectores pyme insistieron en que la recuperación de la actividad requiere medidas urgentes para recomponer el mercado interno y evitar que continúe la pérdida de empresas y empleos. En ese marco, renovaron el pedido para que el Congreso avance con el tratamiento de la Ley de Emergencia.