17.06.2026 / Congreso

El oficialismo avanza con el Súper RIGI: logró dictamen y está listo para votarse en Diputados

La iniciativa recibió 61 firmas, incluyendo las de los aliados del PRO, la UCR e Innovación Federal, y se encamina a ser votado en la sesión que el oficialismo tiene prevista para el próximo miércoles.





La Libertad Avanza consiguió emitir dictamen de mayoría al proyecto que crea el llamado "Súper RIGI", un régimen de inversiones con suculentas exenciones impositivas a industrias de frontera tecnológica, incluida la inteligencia artificial.

Al cabo de un concurrido plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Industria y Ciencia y Tecnología, la iniciativa recibió 61 firmas, incluyendo las de los aliados del PRO, la UCR e Innovación Federal, y se encamina a ser votado en la sesión que el oficialismo tiene prevista para el próximo miércoles.

Durante el debate no hubo oradores del oficialismo, ya que primó el apuro por acortar los tiempos para firmar el dictamen. Solamente el diputado Eduardo Falcone marcó como positivo el Súper RIGI y destacó la incorporación al proyecto de dos propúestas del MID: el plan de desarrollo de proveedores locales y los incentivos a la inversión en investigación y desarrollo.  Las críticas al proyecto provinieron desde Unión por la Patria y el Frente de Izquierda. 

El presidente del bloque de diputados de Unión por la Patria, Germán Martínez, cuestionó la invocada teoría del "derrame" que supuestamente generaría este Súper RIGI y puso en duda que vaya a cumplir con los objetivos declamados en materia de empleo y desarrollo económico.

"Estamos convencidos de que hacen falta inversiones. Creemos en la transferencia tecnológica, en la formación de los trabajadores, en la creación de puestos de trabajo; queremos proveedores locales. Esta ley no lo va a conseguir", apuntó.

Para Martínez, "va a generar una asimetría cada vez más fuerte entre aquellos sectores económicos alcanzados por el Súper RIGI y el resto, que ni siquiera van a segunda velocidad, sino a una tercera, cuarta o quinta".

"Le terminan regalando a la nueva oligarquía de las tecnologías y la inteligencia artificial todos los elementos para que hagan lo que quieran en el territorio argentino", alertó.

Por su parte, Nicolás del Caño (Frente de Izquierda) definió el Súper RIGI como "un régimen de privilegio" que "contradice el discurso de libertad del propio Gobierno", ya que introduce un trato diferenciado a favor de "grandes capitalistas vinculados a las nuevas tecnologías, inteligencia artificial y data centers".

"No van a genera los puestos de trabajo que dicen, porque no ha sucedido jamás", vaticinó.

Para el diputado del PTS, la iniciativa de Súper RIGI "está hecha a la medida de estos magnates, de esta tecnocracia de las nuevas tecnologías".

Detalles del proyecto
La iniciativa otorga cuantiosos beneficios fiscales y se orienta a captar inversiones de gran escala en sectores que estaban excluidos en el RIGI original, y que tienen que ver con la industrialización de minerales críticos como litio y uranio, producción de baterías y energías renovables como hidrógeno verde, vehículos eléctricos, turbinas eólicas y paneles solares, reactores nucleares pequeños y medianos, semiconductores, inteligencia artificial, entre otros desarrollos tecnológicos.

Para ingresar a los beneficios de este esquema se requiere un umbral mínimo de inversiones mínimas de 1.000 millones de dólares, superando ampliamente los 200 millones del RIGI original.

A estas industrias de "frontera" tecnológica se les ofrece un horizonte de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por un período de 30 años.

A diferencia del RIGI, que tenía una duración de dos años con una prórroga por un año adicional (opción que se hizo efectiva), el Super RIGI "tiene un plazo más largo de 5 y 1" (cinco años y uno extra de prórroga).

Es un régimen bastante más restrictivo que el RIGI y excluye los proyectos de recursos naturales y de infraestructura.

Además, no pueden aplicar al Súper RIGI proyectos existentes ampliables como sí en el RIGI.

En lo concreto, el régimen propone una reducción del impuesto a las Ganancias al 15 por ciento, una amortización acelerada de inversiones del 60% en el primer año (y 20% en los siguientes dos años), certificados de crédito fiscal para cancelar IVA, y contribuciones patronales con alícuota única del 10%.

Por otra parte, los quebrantos podrán deducirse sin límite temporal, en tanto que los dividendos tributarán 7%, una alícuota que bajará al 3,5% luego de cuatro años de adhesión.

El Súper RIGI también ofrece exención de derechos de importación, eliminación de derechos de exportación, y supresión de restricciones y cupos para operar.

En tanto, se propone la disponibilidad progresiva de divisas de exportación: a los tres años los inversores del régimen podrán disponer del 100% de los dólares exportados.