18.06.2026 / TRANSPORTE

El ajuste golpea al transporte del interior y crece el riesgo de recortes en los servicios


Las empresas de colectivos de las provincias advirtieron que atraviesan una situación crítica por la falta de fondos, el aumento de los costos y el deterioro de la actividad. Alertaron sobre posibles restricciones en los servicios y dificultades para pagar el aguinaldo a los trabajadores.




La crisis del transporte público en el interior del país sumó un nuevo capítulo. La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) aseguró que el sector atraviesa una situación límite y advirtió que, si no aparecen respuestas en las próximas horas, podrían producirse recortes de frecuencias, cancelaciones de servicios y problemas para afrontar el pago del medio aguinaldo.

“FATAP advierte que el transporte urbano y suburbano del interior del país atraviesa una severa crisis que impide sostener la operación”, señaló la entidad en un comunicado. Desde la federación atribuyeron el escenario a una combinación de factores que incluyen el aumento de los costos operativos, tarifas desactualizadas, incrementos en el precio del combustible y la falta de renovación de las unidades.

A esa situación se sumó la demora en el envío de fondos y compensaciones por parte del Gobierno nacional y de distintas administraciones provinciales. Según las empresas, la falta de recursos profundizó un cuadro financiero que ya se encontraba deteriorado y compromete la continuidad de las prestaciones en numerosas ciudades del país.

La entidad empresaria recordó además que entre 2024 y 2026 el sector perdió entre 9.000 y 11.000 puestos de trabajo vinculados al transporte automotor de pasajeros del interior. También advirtió sobre el envejecimiento de las flotas, producto de la paralización de las inversiones, una situación que impactó directamente en la calidad y seguridad del servicio.

En paralelo, el conflicto salarial agregó presión sobre las empresas. Mientras la Unión Tranviarios Automotor (UTA) reclama una recomposición de los ingresos de los choferes, varias compañías reconocieron que no cuentan con recursos suficientes para pagar el aguinaldo en tiempo y forma. Algunas incluso evalúan abonarlo en cuotas, un escenario que amenaza con profundizar la tensión laboral en un sistema que ya opera al borde de sus posibilidades.