02.08.2026 / INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Suecia lanza una estrategia de "defensa psicológica" contra la desinformación y pone el foco en la IA

El gobierno de Suecia presentó su primera estrategia nacional de defensa psicológica para aumentar la capacidad de la población y del Estado de resistir campañas de influencia y desinformación. El plan integra esta política al sistema de defensa nacional y pone especial atención en el uso de inteligencia artificial.



El gobierno de Suecia presentó una estrategia nacional para fortalecer la denominada "defensa psicológica" del país, un conjunto de capacidades destinadas a proteger a la población y a las instituciones frente a campañas de desinformación, operaciones de influencia y otras formas de ataques híbridos. El programa también contempla desarrollar herramientas basadas en inteligencia artificial para detectar y enfrentar estas amenazas.

La estrategia, presentada el 28 de julio por el Ministerio de Defensa, es la primera iniciativa nacional de este tipo impulsada por el gobierno sueco y busca integrar de manera más estrecha la defensa psicológica al sistema de "defensa total" del país, que articula las capacidades militares y civiles para responder ante situaciones de crisis o guerra.

"Necesitamos tomar medidas para fortalecer la voluntad de defensa", afirmó el ministro de Defensa Civil, Carl-Oskar Bohlin, durante la presentación. El funcionario sostuvo que la estrategia funcionará como una guía para las distintas agencias estatales involucradas en la defensa psicológica.

Los cuatro pilares de la defensa psicológica de Suecia

El documento establece cuatro grandes áreas de trabajo: combatir las operaciones indebidas de influencia informativa; fortalecer la voluntad de defensa de la población; garantizar la preparación de los medios y las posibilidades de comunicación con los ciudadanos durante una crisis; y profundizar la cooperación internacional.

El gobierno parte del diagnóstico de que actores extranjeros utilizan de manera cada vez más sistemática el ecosistema digital para generar preocupación y divisiones dentro de las sociedades, debilitar la confianza en las instituciones y afectar la capacidad de respuesta de los Estados.

Por eso, además de aumentar el conocimiento de la población sobre este tipo de operaciones, Estocolmo busca mejorar la coordinación entre organismos públicos y desarrollar una capacidad estatal de comunicación estratégica frente a posibles campañas externas.

Suecia cuenta desde 2022 con la Agencia Sueca de Defensa Psicológica (Myndigheten för psykologiskt försvar, MPF), creada específicamente para identificar y enfrentar operaciones de influencia extranjera dirigidas contra el país. La nueva estrategia pretende ampliar y coordinar esas capacidades dentro de toda la estructura de defensa.

La inteligencia artificial, como amenaza y herramienta de defensa

Uno de los aspectos centrales del nuevo plan es la inteligencia artificial. El gobierno encargó a la Agencia de Defensa Psicológica profundizar su cooperación con las Fuerzas Armadas, la Agencia de Defensa Civil y el servicio de seguridad sueco, prestando especial atención a los desafíos y oportunidades derivados del creciente uso de la IA.

También deberá aumentar la colaboración con el Centro Nacional de Ciberseguridad para mejorar la capacidad de identificar conexiones entre ataques informáticos y operaciones de influencia.

"Vemos que la IA aporta muchas cosas positivas a la sociedad, pero también que es utilizada por antagonistas para dañar a Suecia", explicó Bohlin.

La preocupación no se limita a la producción de noticias falsas. Las herramientas generativas permiten fabricar imágenes, audios y videos falsificados, multiplicar contenidos de manera automatizada y construir campañas de influencia a una escala que anteriormente requería muchos más recursos humanos.

El gobierno sueco ya había avanzado durante julio en otra iniciativa vinculada con esta problemática: encargó al Centro Nacional de Ciberseguridad fortalecer la respuesta estatal frente a las amenazas derivadas de los nuevos modelos de inteligencia artificial. Según las autoridades, la misma tecnología que permite encontrar vulnerabilidades informáticas con mayor rapidez también puede ser utilizada para desarrollar ataques más sofisticados.

El deterioro del escenario de seguridad europeo

La estrategia forma parte de una transformación más amplia de la política de seguridad sueca. El documento oficial sostiene que el país enfrenta "la situación de política de seguridad más grave desde la Segunda Guerra Mundial" y un ecosistema global de información que cambia rápidamente.

Suecia abandonó décadas de no alineamiento militar y se convirtió formalmente en miembro de la OTAN en 2024, después de la invasión rusa de Ucrania. Desde entonces reforzó tanto sus capacidades militares como los componentes civiles de su sistema de defensa.

Para el gobierno, la capacidad de un país para resistir una agresión ya no depende únicamente de sus Fuerzas Armadas. También incluye mantener el funcionamiento de servicios esenciales, preservar la confianza de la población en las instituciones y evitar que operaciones externas logren generar divisiones sociales o debilitar la voluntad de resistencia.

En ese esquema, la información pasa a ser considerada un terreno más de disputa. La nueva estrategia busca preparar al Estado y a la sociedad sueca para un escenario en el que los ataques pueden producirse simultáneamente sobre infraestructuras digitales, sistemas informáticos y sobre la propia percepción de la población.