24.09.2026 / POLÉMICA

De $43 mil a $4,5 millones: el salto patrimonial de una exfuncionaria cercana a Karina Milei

La ex subsecretaria de Planificación General María Belén Agudiez declaró un fuerte incremento de su patrimonio durante su paso por la administración pública. Su salida se produjo en medio de una reestructuración en la Quinta de Olivos y de denuncias vinculadas a compras oficiales.




María Belén Agudiez, ex subsecretaria de Planificación General y funcionaria cercana a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, quedó bajo la lupa por la evolución de su patrimonio durante sus casi tres años dentro del Estado. Según sus declaraciones juradas presentadas ante la Oficina Anticorrupción (OA), pasó de informar $43.000 al ingresar a la gestión a declarar activos por $4,5 millones al cierre de 2025.

Al comienzo de su paso por la administración pública, Agudiez declaró $8.861 depositados en cajas de ahorro y otros $35.000 en efectivo. Dos años después, su patrimonio declarado mostró un incremento de casi el 9.766%. En su última presentación consignó $3,5 millones en efectivo, además de tenencias en fondos comunes de inversión, plataformas de servicios de pago y una caja de ahorro en dólares. Durante ese período también informó ingresos por $37,6 millones y gastos personales por $36 millones.

La salida de Agudiez se produjo en el marco de una reestructuración impulsada por el Ejecutivo en la Quinta de Olivos, donde alrededor de 12 empleados civiles fueron apartados bajo argumentos vinculados a razones de seguridad y sospechas por filtraciones de información. Entre los desplazados estuvo Osvaldo Sosa, ex administrador de la residencia presidencial y esposo de Analía Agudiez, hermana de la exfuncionaria.

El episodio sumó tensión política luego de que la diputada nacional Marcela Pagano retomara públicamente una denuncia penal sobre un presunto esquema irregular en compras de la Secretaría General de la Presidencia. Según sostuvo la legisladora, licitaciones para adquirir carne y otros alimentos destinados a Casa Rosada y Olivos habrían terminado beneficiando a "Pancitos Caseros", un emprendimiento privado de catering vinculado al matrimonio Sosa-Agudiez. Se trata de una acusación que forma parte de una denuncia y no de un hecho establecido judicialmente.

El crecimiento patrimonial declarado por Agudiez se incorporó así a una controversia más amplia alrededor de su salida y de las contrataciones oficiales cuestionadas. Mientras el caso permanece sujeto a revisión administrativa y judicial, el episodio volvió a colocar bajo escrutinio a funcionarios y exfuncionarios vinculados al entorno de la Secretaría General de la Presidencia.