La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a movilizarse este jueves contra el Gobierno de Javier Milei con una marcha en defensa de la industria nacional y el empleo. Bajo la consigna “Las Malvinas son argentinas, la industria nacional también”, los sindicatos se concentraron frente al edificio del ex Ministerio de Industria, en el microcentro porteño, donde los integrantes del triunvirato de conducción, Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello, encabezaron el acto.
En un documento difundido durante la jornada, la central obrera apuntó directamente contra el programa económico libertario y denunció: “Estamos ante un gobierno que lleva adelante un modelo político, económico y social monitoreado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en función de intereses que no son los nuestros”. Además, responsabilizó a las políticas oficiales por la crisis que atraviesan las pequeñas y medianas empresas, la caída del consumo y el deterioro de las condiciones laborales.
La CGT también advirtió sobre las consecuencias sociales del ajuste y sostuvo que el país atraviesa un escenario de creciente precarización, endeudamiento familiar y pérdida de ingresos. En ese sentido, cuestionó el desfinanciamiento de la salud, la educación, la investigación científica y la infraestructura pública, al tiempo que alertó sobre “un deterioro general de la calidad de vida de la población que pone en riesgo la paz y la convivencia”.
El documento puso especial énfasis en el impacto del modelo económico sobre el entramado productivo y rechazó la idea de que la apertura comercial, por sí sola, garantice el crecimiento. “No estamos proponiendo una economía cerrada, sino la necesidad de configurar una apertura comercial inteligente, en función de nuestros recursos y de nuestras posibilidades, pero con la certeza de que ningún país se desarrolla sin industria”, planteó la central sindical, que además denunció la concentración de los ingresos en sectores reducidos de la economía.
La movilización formó parte del plan de lucha de la CGT frente a las políticas del Ejecutivo, aunque su conducción no convocó por el momento a un nuevo paro general. La central también resolvió acompañar la Marcha Federal Universitaria del 15 de octubre, en una agenda de protestas que reúne reclamos por la producción, el empleo, los salarios y el financiamiento de los servicios públicos.