09.10.2026 / Críticas al Gobierno

Uno de los bancos más grandes del mundo le marca a Milei el costo de ajustar salarios y empleo

UBS, el gigante financiero suizo, advirtió que la caída de los ingresos y las dificultades laborales pueden erosionar el respaldo electoral al Presidente. Aunque reconoce los avances en la desaceleración inflacionaria, alerta que el ajuste pierde sustento político si no mejora el bolsillo.




Uno de los bancos más grandes del mundo puso el foco en una de las principales contradicciones del programa económico de Javier Milei: la desaceleración de la inflación no garantiza apoyo electoral si los salarios no recuperan poder adquisitivo y el empleo continúa bajo presión.

En un informe sobre la Argentina, UBS advirtió que el deterioro de los ingresos y la incertidumbre laboral pueden complicar las chances de La Libertad Avanza de cara a las próximas elecciones.

El diagnóstico introduce una advertencia para la estrategia económica de la Casa Rosada. El Gobierno presenta el equilibrio fiscal y la desinflación como los pilares de su gestión, pero el análisis de la entidad financiera señala que esos resultados no necesariamente se traducen en una mejora de las condiciones de vida ni en respaldo político sostenido. 

La inflación baja, pero el bolsillo sigue en el centro

UBS reconoce que la administración de Milei alejó al país del riesgo de hiperinflación mediante el ajuste fiscal, una política monetaria restrictiva, la estabilización cambiaria y la desregulación. Sin embargo, advierte que el cambio en las preocupaciones sociales puede modificar la evaluación que los votantes hacen del Gobierno.

En ese sentido, el informe sostiene que, si los argentinos juzgaran al Presidente únicamente por la inflación, su desempeño recibiría una valoración favorable. Pero la entidad remarca que las prioridades se desplazaron hacia los ingresos, la incertidumbre económica y el empleo.

La observación apunta a un problema central para el oficialismo: la reducción del ritmo de aumento de los precios no equivale a una recuperación automática del poder de compra. Para los hogares, la estabilidad macroeconómica convive con la necesidad de afrontar gastos cotidianos y con la incertidumbre sobre sus fuentes de ingresos. 

La advertencia sobre el costo político del ajuste

La frase más contundente del análisis de UBS resume el riesgo que enfrenta la estrategia oficial: “El costo político de la austeridad aumenta con el tiempo”. La entidad considera que una parte de los votantes puede aceptar medidas económicas dolorosas si percibe avances concretos y un horizonte creíble de mejora de sus condiciones de vida.

Pero esa tolerancia no es ilimitada. El informe plantea que la continuidad de las reformas depende, en buena medida, de que los ingresos reales y el empleo muestren una recuperación más visible a medida que se acerquen las elecciones.

La advertencia tiene una implicancia política directa. El programa de Milei se apoya en la promesa de que el sacrificio presente permitirá alcanzar una economía más estable y próspera. Si esa mejora no llega a los hogares, el Gobierno podría encontrar mayores dificultades para sostener el respaldo social que necesita para continuar con su agenda. 

El desafío de traducir la estabilización en mejoras concretas

El diagnóstico de UBS coincide con un cambio en las preocupaciones registradas por distintos relevamientos de opinión pública. Un informe de La Nación, basado en encuestas de distintas consultoras, ubicó los ingresos y salarios, la incertidumbre económica y el desempleo entre los principales problemas señalados por la población. 

Para el Gobierno, el desafío es que la estabilización no quede limitada a los indicadores macroeconómicos y se traduzca en una recuperación perceptible de la actividad, el empleo y los ingresos. La dificultad es que el ajuste fiscal y la política económica aplicada hasta ahora no aseguran por sí solos ese resultado ni su distribución entre los distintos sectores.

Así, la advertencia de UBS expone el límite político de una estrategia que prioriza la desinflación y el equilibrio fiscal: si la mejora no llega al bolsillo, los resultados macroeconómicos pueden no alcanzar para sostener el apoyo electoral. Una conclusión que, esta vez, no proviene de la oposición al Gobierno, sino de uno de los grandes actores financieros internacionales. De hecho, se trata del mayor gestor de patrimonio privado del planeta, algo que poco calificable de "populista" para libertarios como Javier Milei.