El juez Claudio Bonadio fue protagonista otra vez de un enfrentamiento con la Procuradora General de la Nación, , Alejandra Gils Carbó. El magistrado estaba invitado a participar de un seminario de la ONU sobre narcotráfico del que también formarían parte miembros de la Procuración, de la Defensoría Defensoría General de la Nación, el Consejo de la Magistratura y la Unidad de Información Financiera (UIF), entre otros. Sin embargo, Gils Carbó pidió que lo bajaran del encuentro.
Segín informó Bonadio en declaraciones radiales con Ernesto Tenembaum, a través de sus colaboradores la funcionaria dijo que si él iba al evento ella no asistiría junto a todos los fiscales, porque lo tomaban como "
una ofensa". En consecuencia, afirmó:
"Lo que hizo Gils Carbó fue peor de lo que dicen, conmigo han tenido una actitud extorsiva".
Asimismo, el presidente de la Cámara Federal porteña, Martín Irurzun, quien lo había invitado a la jornada, le envió una carta a Bonadio, en donde expresa su
"reconocimiento y sentida solidaridad ya que he tomado conocimiento del desplante caprichoso e injustificado que ha sufrido por parte de la Procuración General de la Nación a raíz de la designación que hiciera el suscripto respecto de su persona".
Es por eso que Bonadio explicó que el objetivo era que se sume al seminario en representación del Poder Judicial y ante la posición de la procuradora sentenció:
"Dije que no iba a avalar esta actitud extorsiona y decidí retirarme, frente a la situación que había generado Gils Carbó".
Además, aprovechó la oportunidad para criticar el accionar de la cartera que ella conduce e indicó que la muerte de Alberto Nisman
"demostró claramente que el Ministerio Público está fracturado". También, subrayó:
"las presiones políticas de esta década son mas duras que las del 90. ¿A ustedes en cuántas cadenas lo mencionaron?", dijo en alusión a los periodistas.
Por último, definió a Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa como
"personas muy razonables y civilizadas".