Mientras las fuerzas de seguridad provinciales y federales continúan con la búsqueda de los prófugos condenados por el triple crimen de General Rodríguez,
el Gobierno bonaerense removió la cúpula de la Delegación Departamental de Investigaciones de Quilmes tras reconocerse "fallas" en la investigación.
Un operativo por tierra y aire fue desplegado esta mañana para encontrar a Víctor Schillaci y los hermanos Martín y Cristian Lanatta, que se fugaron hace una semana de la cárcel de General Rodríguez y ahora son buscados por Gendarmería, Prefectura y las policías Federal y Bonaerense.
En paralelo, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, decidió en las últimas horas el desplazamiento de los jefes de la DDI de Quilmes, después de que se revelara una presunta vinculación de oficiales de esa dependencia con los delincuentes.
Ritondo había reconocido ayer la posibilidad de que hubiera
"sectores policiales que comparten data con este tipo de mafias en esas zonas del Gran Buenos Aires". A su vez, el ministro había consignado ayer dudas sobre el accionar de la Policía Bonaerense y relacionó la escasez de resultados concretos con que los prófugos
“tienen muchos contactos y muchos favores, por lo que se entremezcla mucho la política".
Asimismo, el ministro aseguró que el ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández "tiene mucho que ver con el submundo de Quilmes", por donde habrían pasado los delincuentes en los días recientes.
Con respecto del megaoperativo de búsqueda, los agentes de las cuatro fuerzas llevaron adelante en las últimas horas 37 allanamientos que se centraron en el partido bonaerense de Berazategui, entre el Parque Pereyra Iraola y la zona de Villa España, Florencio Varela y Quilmes. Los lugares apuntados son domicilios de personas que aparecen, de alguna u otra manera, vinculadas a los criminales por la causa por la que fueron condenados.