En las últimas semanas la autoridad bancaria perdió dólares, con picos de casi 200 millones diarios, llegando a 819 millones. Especialista señalan que
el nivel de reservas –si no se computa el crédito de corto plazo y alta tasa de interés acordado con la banca extranjera a fines de enero–
ya se ubica por debajo del registro que había el 10 de diciembre cuando asumió la gestión de Cambiemos. En este marco Política Argentina entrevistó a
Alejandro Gaggero, investigador del CONICET y especialista en materia económica, quién explica que
“cuando el tipo de cambio sube, los productos importados se encarecen y los alimentos que Argentina exporta también”.
“Esos alimentos forman parte de la canasta básica, con lo cual eso tiene un efecto inflacionario muy fuerte”, expresa.
En primer lugar Gaggero señala que frente al problema de la restricción externa (falta de dólares) que la Argentina venía atravesando, “el gobierno de Macri devaluó un 40% intentando solucionar estos problemas mediante la modificación del tipo de cambio”. Pese a esto, el especialista, indica que “se devalúa para generar competitividad, por el atraso cambiario, pero en Argentina eso genera inflación y esa inflación genera de nuevo la necesidad de volver a devaluar”.
“Este gobierno devaluó muy fuerte esperando que eso solucionara la restricción externa pero los efectos en el corto plazo son regulares. Los exportadores, que durante los últimos tiempos venían reteniendo parte de la producción esperando una devaluación, a pesar de que se devaluó mucho, no liquidaron tanto”, explica y añade: “Esto podría leerse como que ellos no confían que esta devaluación sea la última y que en el mediano plazo el gobierno va a volver a devaluar, por lo tanto no liquidan la producción y no aportan divisas”.
En segundo lugar el doctor en Ciencias Sociales, especializado en Economía expresa que
“al dejar que el mercado sea el que define el tipo de cambio”, este sube porque “son muchos los que compran divisas, como por ejemplo los importadores”.
En esta línea Gaggero expresa que al liberalizar las restricciones cambiarias, en donde la población que quiera comprar dólares pueda hacerlo, en un contexto en el cual el tipo de cambio sube, hay más incentivo para que se compren dólares y no se deposite plata en plazos fijos, por ejemplo.
En tercer lugar detalla que uno de los objetivos del Gobierno actual era salir del cepo porque de esta manera iban a llegar inversiones.
“Efectivamente la inversión extranjera venía cayendo pero todavía no hay efectos concretos”, expresa y explica que “la entrada de dólares, por ahora va a depender del endeudamiento”.
“Cuando el tipo de cambio sube, los productos importados se encarecen y los alimentos que Argentina exportan también se encarecen. Esos alimentos forman parte de la canasta básica, con lo cual eso tiene un efecto inflacionario muy fuerte”, enfatiza.
A modo de conclusión Gaggero explica que el problema es que si argentina sigue devaluando va a seguir habiendo un efecto sobre los precios.
“El gobierno lo que está tratando es de que lleguen dólares por vía financiera para tratar de sostener el tipo de cambio. El problema de restricción de externa y escasez de dólares está lejos de solucionarse porque los problemas que Argentina tenía siguen estando, la devaluación no significo una solución, sino el agravamiento de la cuestión”, expresa.
“En la Argentina las grandes devaluaciones fueron momentos en que aumento la pobreza y la desigualdad,
evidentemente lo que se está viviendo ahora va a llevar a un aumento de la pobreza porque la inflación va a llegar más fuerte a los sectores de bajos ingresos y este Gobierno todavía no ha tomado medidas para compensar a esos sectores”, concluye.