El actual ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, decidió, a los pocos días de asumir, eliminar las restricciones a la compra de la divisa extranjera. En el marco de una conferencia de prensa sostuvo: “Están dadas las condiciones para hacerlo” y añadió que “en las próximas cuatro semanas ingresarán entre 15 y 25 mil millones de dólares a las reservas”.
Pese a estas afirmaciones, la fuga de divisas de diciembre fue la mayor en cuatro años dado que en los 14 días sin “cepo” salieron del país el 23% de las divisas de todo 2015. Desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) señalaron que en diciembre se fugaron U$S 2.024 millones, mientras que en el año se fueron U$S 8.519 millones.
Agustín D Attellis, economista especialista en macroeconomía y mercados financieros, señaló en diálogo con Política Argentina que
“por atesoramiento en el primer trimestre tenés aproximadamente 3000 millones de dólares (alrededor de 1000 por mes) que se fugaron. En esta línea explicó que la cantidad de dólares que se usan para turismo “está sostenida” aunque hay un leve aumento.
También hubo una suba importante en las divisas que se utilizan para importaciones debido al levantamiento de las regulaciones.
“Había que eliminar restricciones, no podés avanzar al infinito con la remesa de utilidades, con el dólar restringido. Lo que había que hacer era un movimiento muy gradual que atendiera primero al ingreso de dólares, que otorgará un colchón, y esto a través de acuerdos con organismos regionales”, explica el economista.
Por otro lado, según señala el informe presentado por CEPA, la fuga de divisas durante todo 2013 fue negativa. En 2014 la tendencia alcista se vio en aumento aunque con cifras históricamente bajas y en 2015 tuvo un notable pico en el mes de diciembre.
En esta línea
en los primeros 11 meses de 2015 se fueron del país U$S 6.495 millones, mientras que en diciembre U$S 2.024 millones, el 24% del total del año. Esto muestra cómo con la eliminación de las restricciones a la compra, el aumento de fuga se vio en aumento.
Por su parte, la salida de capitales de diciembre equivalió al 8% de los activos de la autoridad monetaria, que se ubicaban en U$S 25.000 millones.
“Los ahorristas aumentaron su actividad en las casas de cambio, pero también participaron las grandes empresas con giros de ganancias al exterior”, explicó Ezequiel Orlando en El Destape.
D´Attellis señaló que “en la Argentina la fuga es de tipo estructural” dado que en el país, pese a los ciclos económicos a los que se asista, la salida de dólares es constante.
“En otros países se da por momentos. Por ejemplo, Brasil tuvo un proceso de salida, por aumento de tasa de intereses internacionales y por la crisis recesiva y política que se venía. Esto empujó una salida de capitales. Lo que tenemos en Argentina es que cuando la coyuntura te empuja sale más fuerte, pero cuando el panorama es alentador y positivo lo seguís teniendo presente”, explica.
“En vez de tener un piso bajo de fuga, acá tenés uno alto siempre, que se acrecienta en momentos más complejos, que hace que sea insostenible y que llevó a la restricción del 2011”, concluye.
En la misma línea el economista
Alfredo Zaiat indicó que
“la dolarización de activos es un comportamiento estructural que no tiene que ver con el precio del dólar”. Sin embargo “la liberalización de la posibilidad de compra de dólares y del control de capitales genera un estado de inestabilidad y perturbación de la economía”.
Por último Zaiat explicó en comunicación con Política Argentina que “lo que puede ser analizado como un alivio para ciertos sectores minoritarios de la población está incubando una inestabilidad económica y financiera que va a terminar perjudicando a los sectores más vulnerables”.