La Universidad Nacional de la Defensa no recibió las partidas asignadas por la Ley de Presupuesto por lo que la institución se encuentra "en un estado de virtual parálisis institucional". Jorge Fernández, rector de la UNDEF, relata en una entrevista exclusiva la situación actual y las medidas que implican una virtual intervención, la primera desde el regreso a la democracia.
- ¿Por qué se crea la Universidad Nacional de la Defensa y cuál es su situación actual?
El proyecto de creación de la universidad encuentra su fundamento normativo en las leyes de Educación Superior y de Defensa Nacional, lo que permite que se pueda avanzar en la profundización de la aplicación de los principios institucionales y académicos del régimen universitario vigente, pero sin desconocer las particularidades propias de las Fuerzas Armadas, estrictamente relacionadas con la misión principal de la Defensa Nacional y la especial sujeción de las mismas a los poderes de la República. Cabe señalar también que la creación encuentra legitimidad normativa en que las instituciones educativas de las Fuerzas Armadas fueron consideradas institutos universitarios porque cada una de ellas desarrollaba una disciplina, cuestión que ahora se modifica al abordarse –desde la óptica de la Defensa y ya no solamente desde la especificidad de una fuerza o únicamente desde el componente militar– diversas temáticas que incluyen no sólo lo relacionado con las especialidades de tierra, mar y aire, sino que contemplan también aspectos relativos a ciencias de ingeniería o sociales, entre otras, lo que amerita el cambio de denominación. O sea, se trata de una universidad que unifica institutos universitarios existentes y la Escuela de Defensa Nacional y que implica una mirada totalizadora desde la Defensa, pero que además representa un modelo diferenciado de diseño de organización institucional, contemplado en los artículos 74 y 77 de la Ley de Educación Superior. Asimismo, la creación de la UNDEF se inscribe en el proceso de democratización y modernización de las Fuerzas Armadas que se desarrolla en nuestro país desde la recuperación de la democracia.
En síntesis, con la creación de la Universidad de la Defensa se busca consolidar y profundizar la relación entre el sistema de educación superior y la formación de militares y civiles para la defensa, contemplando los diferentes roles y responsabilidades de cada uno, en articulación con el sistema científico-tecnológico, en el marco del sistema democrático y considerando los procesos de integración y cooperación regional existentes, en la búsqueda de que la formación académica, la investigación y la extensión se acerquen cada vez más a los criterios de calidad hoy vigentes para la totalidad de las universidades nacionales.
En la actualidad la UNDEF se encuentra en estado de virtual “parálisis institucional”, dado que el ministro de Defensa y presidente del consejo de dirección de la universidad, el ingeniero Julio César Martínez, decidió no remitir las partidas asignadas por la Ley de Presupuesto, pretendió dar de baja convenios que garantizan la prestación de los servicios educativos y reclamó el reintegro del inmueble donde funciona el rectorado. Estas medidas implican una virtual intervención a la UNDEF, la primera desde el regreso de la democracia en 1983.
- ¿En qué estado se encuentra el diálogo con la nueva gestión del Ministerio de Defensa?
Nuestra vocación de dialogo ha sido permanente y tenemos la mejor predisposición para alcanzar una solución a la situación de parálisis institucional que atraviesa la universidad. Aunque existen contactos con funcionarios del Ministerio de Defensa, el único hecho concreto es la decisión del ministro de Defensa de no enviar el presupuesto asignado por Ley, dar de baja convenios que garantizan la prestación de los servicios educativos y reclamar el reintegro del inmueble donde funciona el rectorado.
- ¿Qué apoyo reciben de otras instituciones, organizaciones o universidades?
El apoyo ha sido generalizado. El Consejo Interuniversitario de Rectores (CIN), que reúne a todos los rectores de las universidad públicas del país, se manifestó en dos ocasiones distintas de manera unánime en favor de la legalidad de la UNDEF y de sus autoridades. En su último dictamen, por ejemplo, manifiesta que “el Ministerio de Defensa deberá adoptar los recaudos a los fines de cesar en su proceder, ajustándolo a derecho”.
- ¿Cuál es su propuesta para la resolución de este conflicto?
Nosotros consideramos que la resolución del conflicto debe basarse en el respecto del marco normativo existente.
En primer término, llevamos a cabo un prolongado proceso de discusión del proyecto de ley que incluyó jornadas organizadas por Defensa y por las tres fuerzas. En noviembre de 2014 el Congreso aprobó la ley 27.105 –previo dictamen unánime del CIN– que creó la UNDEF y le asignó “la formación de militares y civiles, en diferentes áreas disciplinarias, y la formación militar para la Defensa Nacional a través de carreras de pregrado, grado y posgrado”. El artículo 4 ordenó que el Ejecutivo, por medio del ministerio que ahora conduce Martínez, “instrumentará las transferencias a la Undef, a través de convenios y otras herramientas legales, de los servicios educativos de tales instituciones y los créditos presupuestarios correspondientes”; el 8 estableció la autonomía académica e institucional. En febrero de 2015 se nombró al rector organizador que se avocó a normalizar a la universidad mediante la elaboración de su estatuto y su proyecto institucional. El primero, aprobado por Educación, entró en vigencia en mayo y establece que el ministro de Defensa preside el consejo de dirección. El Plan Institucional logró dictamen favorable de la CONEAU en agosto; luego comenzó la etapa de “puesta en marcha”. En octubre el Consejo de Dirección designó a Jorge Fernández como rector definitivo y creó las facultades de la Defensa, del Ejército, de la Armada, de la Fuerza Aérea, y de Ciencia de la Administración y de Ingeniería. Se establecieron convenios con Defensa y Educación, entre otros para transferir los servicios que brindaba la Escuela de Defensa Nacional, en tanto quedaron pendientes para 2016 designaciones como la del vicerrector, el decano de la Facultad de Defensa y todos los vicedecanos.
- ¿Cuál es el diagnóstico en general que hace de la política de Defensa Nacional que se comenzó a aplicar a partir de diciembre del 2015?
La política de defensa de la argentina democrática es el resultado de un consenso básico que comienza a forjarse durante la presidencia de Raúl Alfonsín y que se termina de consolidar durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. La principal manifestación de ese consenso ha sido la sanción de la Ley de Defensa en 1988, su reglamentación a través del Decreto 727 del año 2006 y la implementación de una política de control civil de las fuerzas armadas. En este sentido, es ese consenso y la legislación que se desprende del mismo, el que establece el marco de acción de la política de defensa de todos los gobiernos de la democracia, desde Alfonsín hasta el actual. Y es ese consenso y legislación los que deben guiar hoy, para nosotros, el proceso de formación y capacitación de militares y civiles en los temas de defensa nacional