Las empresas que brindan servicios petroleros advirtieron que no están en condiciones de mantener sus planteles de operarios en un escenario de producción que ya bajó más de un 30% en el país. Según indica en un comunicado, las empresas asociadas a la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE) afirman mantener “dotaciones excesiva y costos salariales desproporcionados”.
La CEOPE nuclea a más de 40 compañías que le brindan servicios a las grandes productoras y, a su vez, emplean a un 70% de los trabajadores de la industria. Entre ellas figuran Halliburton, Schlumberger, Baker y Weatherford. Se estima que a lo largo de toda la Patagonia las operaciones cayeron entre un 30 y un 34%. Pero en Vaca Muerta la merma habría alcanzado el 50%.
Entre Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Neuquén, se estima que hay unos 3.500 operarios suspendidos cobrando el 40% de sus salarios. La Cámara comunica que hay un “crecimiento desmedido de los costos”.
Asimismo, por estos días los gremios petroleros se encuentran negociando las paritarias. Sin embargo, las compañías de servicios aseguran que no pueden hablar de aumentos mientras están tratando de no despedir gente. Mientras los gremios habían pedido un aumento del 40%, pero las empresas se mostraron reacias a aceptar el número.
En ese sentido,
desde ayer petroleros de las provincias de Chubut y Santa Cruz comenzaron a primera hora de hoy un paro que afecta a los yacimientos y a la producción de la compañía petrolera YPF en medio de denuncias de "vaciamiento" ante la baja de equipos y merma en la actividad.
El anuncio de la huelga lo realizaron ayer por la tarde en el Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Chubut, donde
los gremialistas manifestaron que "en ningún momento, conociendo cómo está la actividad y la situación del país y la precariedad de muchas cosas", buscaron "un conflicto", pero argumentaron que YPF los "obligó a convocar a un paro", a pesar de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo.