02.06.2016 / Relaciones internacionales

Duras críticas de opositores venezolanos sobre la posición argentina en la OEA

El líder del partido Acción Democrática de Venezuela criticó la posición de la delegación argentina, ya que el gobierno argentino no utilizó la Carta Democrática Interamericana para sancionar al gobierno de Nicolás Maduro. Apuntan que la canciller Malcorra busca cuidar su imagen internacional en medio de su candidatura para Secretaria General de la ONU.




La oposición al "chavismo" y al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela festejó el triunfo de Mauricio Macri en las elecciones en Argentina pero a casi seis meses de su asunción se encuentran defraudados al no cumplir con la promesa de utilizar la Carta Democrática Interamericana para sancionar al gobierno venezolano.

Durante la reunión del Consejo Permanente de la OEA para tratar la crisis venezolana, la canciller argentina Susana Malcorra se mostró poco dispuesto a usar ese instrumento en la crisis actual. “No necesariamente sirve para resolver el problema de Venezuela”, dijo la ministra, promotora el martes de una declaración conjunta de cuatro naciones suramericanas –Colombia, Uruguay y Chile, además de la propia Argentina- en respaldo de las rondas de diálogo entre Gobierno y oposición venezolanas que desde República Dominicana auspician una terna de expresidentes iberoamericanos y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y líder del partido Acción Democrática (AD), Henry Ramos Allup emitió una serie de tuits cuestionando la posición argentina en la OEA, criticó a Mauricio Macri y resaltó que Cristina Kirchner "al menos no era hipócrita".



Especialistas dejaron entreveer que la posición argentina se debe a la candidatura de Susana Malcorra para la Secretaría General de Naciones Unídas por lo que está preservando su imagen diplomática antes de hacer un uso "irresponsable" de sancionar a Venezuela utilizando la Carta Democrática Interamericana. Además hay un guiño político para obtener el apoyo de las naciones de América Latina y el Caribe aliadas del bolivarianismo.