Las balas halladas junto a los cuerpos de dos ciudadanos colombianos asesinados en el estacionamiento del shopping Unicenter en 2008 no correspondían con el arma secuestrada al ex jefe de Hinchadas Unidas Argentinas (HUA), Marcelo Mallo. Así lo establecieron los peritajes, pese a que el propio Gustavo Ferrari, ministro de Justicia bonaerense, lo había acusado públicamente.
Los peritajes de la Policía Federal habían determinado que las vainas recolectadas en Unicenter habían salido del arma de Mallo, pero los análisis de las policías Bonaerense y Metropolitana, así como de los peritos de parte, no acordaron con esa hipótesis.
Las nuevas medidas tomadas sobre la pistola Tanfoglio calibre 40 secuestrada al ex barrabrava indicaron que las balas no eran del arma de Mallo.
El estudio concluirá oficialmente el viernes pero ya se estableció que no coinciden las vainas ni los plomos con lo recogido en Unicenter. Sobre esa base, la jueza Sandra Arroyo Salgado debería ordenar la libertad de Mallo y Leandro Ghiso, quien le vendió el arma. “Estoy indignadísimo. Las vainas no se parecían en nada, 90 por ciento de diferencia con las de Unicenter. Es un verdadero escándalo”, dijo el defensor de Mallo, José Novello, según informó Página 12.
“Es gravísimo que se haya metido gente presa por esto. Los acusaron por gronchos y peronistas”, sentenció el abogado.
Lo cierto es que el episodio constituye un nuevo papelón para ministros de Cambiemos como la titular de la cartera de Seguridad, Patricia Bullrich, y el ministro de Justicia bonaerense, Gustavo Ferrari, quien había confirmado que el arma usada por Mallo era la misma que la del doble crimen. Bullrich, por su parte, había acusado al fiscal Mariano Sibuet de haber propiciado la fuga de Mallo. El fiscal fue cuestionado porque la Policía Científica afirmó que le había enviado un informe sobre las presuntas coincidencias con el arma usada contra los narcos en abril pasado, pero luego se demostró que no le habían mandado nada.
La vinculación de Mallo con el doble crimen surgió de forma extraña, con un informe de la Bonaerense durante la fuga de los hermanos Lanatta y Martín Schillaci del penal de General Alvear. Los investigadores policiales dijeron que los prófugos habían estado en la casa de Mallo después del tiroteo en Ranchos. Quienes supervisaban la investigación de la fuga eran el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, junto a Bullrich. Allí se incautó un arma Tangoglio 40, modelo poco habitual que se usó también en Unicenter. En base a esa coincidencia se avanzó contra Mallo.