La titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, recibió esta mañana al juez Marcelo Martínez De Giorgi, quien se trasladó a la sede de la Asociación para indagarla, pero ella se negó a declarar. Días después del intento de detención que se convirtió en una masiva movilización y un escándalo internacional, el encuentro entre la referente de Derechos Humanos y el magistrado fue breve: Bonafini firmó el acta correspondiente y De Giorgi se retiró.
El intento por tomarle declaración indagatoria en la sede de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo se dio en el marco de la causa Sueños Compartidos, en la que se investiga el desvío de fondos para la construcción de viviendas. El jueves pasado –día de la emblemática ronda semanal de las Madres- el juez había librado una orden de detención contra Bonafini, por no presentarse en los tribunales de Comodoro Py a cumplir con el trámite judicial.
“No. Yo tengo derecho a no declarar. Me lo dijo (Raúl) Zaffaroni, muchos de los que me han llamado. Recibirlo sí como corresponde pero no declarar", había adelantado la dirigente. En una conferencia de prensa que realizó Bonafini luego de negarse a declarar, reiteró que no tiene miedo de caer presa y volvió a apuntar contra Sergio Schoklender como responsable del desvío de fondos de Sueños Compartidos.
Bonafini aseguró que fue "muchas veces presa" y que no tiene "miedo" de ir nuevamente a la cárcel. "Peor de lo que la pasamos no nos puede pasar", sostuvo. La titular de Madres dijo que las pruebas que existen en la causa "son para condenar a los (hermanos) Schoklender" y subrayó: "Hice lo que tenía que hacer, sigo los caminos correctos desde que empecé con esto". Y concluyó:
“Me interesa que mis hijos no queden manchados".