05.09.2016 / INVESTIGACIÓN EN CURSO

El juez Lijo sumó más escuchas a la causa contra el desplazado director de la Aduana

Mientras avanza la investigación por las irregularidades denunciadas por Gómez Centurión antes de ser removido de su cargo, se suman nuevos audios al expediente en el que se lo investiga por corrupción. En las escuchas, el empresario Barreiro Laborda alude a negociados y habla “de parte del jefe”, pero no nombra a Centurión.




El juez federal Ariel Lijo sumó al expediente en el que se investiga por corrupción al removido titular de la Aduana, Juan José Gómez Centurión, nuevas escuchas en las que vuelve a aparecer la voz del empresario Carlos Oldemar “Cuqui” Barreiro Laborda. En los audios Barreiro habla “de parte del jefe”, aunque nunca nombra a Centurión.

Las nuevas escuchas fueron difundidas en el programa “La Cornisa”, conducido por Luis Majul. En uno de los audios, Barreiro Laborda habla con Gustavo Mariezcurrena, jefe de courrier del Aeropuerto de Ezeiza, también investigado en la causa y separado de su cargo. En ese diálogo, Barreiro Laborda le dice que debe “dejar pasar a una persona por Ezeiza sin controlarlo”.

En otras de las escuchas, Barreiro habla “de parte del jefe”, quien supuestamente sería Centurión, pero a quien nunca nombra. Admite que armó una comisión para el negocio de la Aduana y menciona que “el jefe” se reunió con Carlos Linsalata, coordinador y supervisor de la Aduana -también investigado y separado de su cargo- para “retarlo por no hacer bien los deberes”. Alude también a “cuánto hay que poner para el negocio” y sostiene que él puede armarlo porque “en el edificio (de la Aduana) están las personas claves para hacerlo rápido”. Al dar cuenta de esa operatoria, implica a Edgardo Paolucci, ex director de la Aduana de Buenos Aires, además de a Mariezcurrena.

En la tercera escucha, Barreiro habla como jefe de una organización y le confía a un interlocutor no identificado quiénes son las personas que “están activas para el negocio”. En la cuarta conversación, Barreiro afirma que el jefe de la Aduana (se referiría a Centurión) le prometió un regalo a cambio de organizar “el negocio”: “Yo te voy a decir algo. Si vos me cumplís el objetivo, antes de irme, vos ponés el director de Ezeiza, mirá lo que me dijo, ¿eh? Y los cinco puestos más claves de Ezeiza los dirigís vos, aunque el director o la directora, mujer u hombre, tiene que ser del PRO, me dijo”. Si bien Barreiro se refiere a su “jefe”, no nombra a Gómez Centurión.