Esta semana el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires volvió a demostrar que no tiene ningún interés por la promoción y la defensa de los Derechos Humanos. Cinco trabajadores y trabajadoras del Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad fueron despedidos por participar de la movilización del 24 de marzo. Su Director General, Yamil Minakowski, justificó los despidos “para que sirvan de ejemplo”.
Esta medida no solo vulnera los derechos de estos trabajadores y trabajadoras, que todos los días cumplen con absoluta responsabilidad y compromiso sus tareas, sino que representa un ninguneo total a la lucha por Memoria, Verdad y Justicia que desde hace años encabezan los Organismos de Derechos Humanos y que hoy es de todo el pueblo argentino. Como agravante, una de las compañeras despedidas es hija de un ex detenido desaparecido, por lo que la participación en la gran movilización del 24 de marzo tiene que ver tanto con la historia del país como con su historia personal.
Algo que nos caracteriza a las y los trabajadores del Estado es el compromiso y la entrega total con nuestras tareas. Somos firmes defensores de la idea de que hay que fortalecer el Estado para liberar la Nación, y es por eso que todos los días, desde nuestros lugares de trabajo, luchamos para construir un Estado fuerte, presente, activo y con políticas que contengan a las mayorías populares. A partir de este compromiso con nuestras tareas, las trabajadoras y los trabajadores convertimos la Dirección General de Reciclado en un ejemplo mundial en políticas ambientales.
La articulación con las cooperativas de recuperadores urbanos a través del multipremiado sistema de reciclado con inclusión social y las campañas de promoción y cuidado ambiental son prueba irrefutable de ello. La persecución y la precarización laboral se volvieron insignia de la gestión PRO del Estado. En la Ciudad de Buenos Aires la cantidad de contratos basura aumenta día a día, lo que permite al Ejecutivo discrecionalidad total sobre salarios y continuidad laboral. A su vez, quienes son parte de la planta transitoria de la Ciudad están cobrando sueldos que en su mayoría no superan los 14 mil pesos, lo que obliga a la mayoría de las y los municipales a tener dos trabajos para llegar a fin de mes. Sin embargo, mientras la Ciudad mantiene a sus trabajadores y trabajadoras cerca de la línea de pobreza, los funcionarios y sus asesores cobran sueldos que superan los 50 mil pesos.
Para coronar esta situación en los últimos días comenzó a circular una nota en donde se ordena a los funcionarios informar qué trabajadores y trabajadoras adhirieron al último paro de trabajadores municipales para descontar ese día. Nuevamente, la persecución y las prácticas antisindicales se hacen presentes en el gobierno de la Ciudad.
Como sindicato de trabajadores estatales, vamos a seguir peleando por la estabilidad, por salarios dignos y por un Estado fuerte y presente. Exigimos Horacio Rodriguez Larreta la inmediata reincorporación de nuestros compañeros y compañeras y que remueva a Yamil Minakowski de la Dirección General de Reciclado.
*Secretario General de ATE Capital