01.07.2021 / Internacional

"Sala de Guerra": el espacio del FMI y la OMS para reclamar al G20 compartir ya 1.000 millones de vacunas a países pobres

Las principales organizaciones multilaterales consideran importante que al menos el 40% de la humanidad sea inmunizada para fin de año para lograr combatir la pandemia de Covid-19. Mirá qué argumentan.




Las nuevas cepas, la tercera ola del Covid y sus efectos en la economía mundial llevaron a que las principales organizaciones multilaterales se vieran en la necesidad de crear una “Sala de Guerra” con el propósito de que, al menos el 40% de la humanidad esté vacunada para fin de este año y, el 60% para la mitad del año próximo con el fin de paliar los efectos de la pandemia. Para ello consideran importante “rastrear, coordinar y promover la entrega de herramientas” para atacar el Covid-19.

Con este objetivo titulares del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Comercio mantuvieron este miércoles una primera reunión del Grupo de Trabajo sobre Vacunas Covid-19, Terapéutica y Diagnóstico para el Desarrollo.

Tras la reunión emitieron una declaración conjunta donde señalan que “dado que muchos países están luchando con nuevas variantes y ante una tercera ola de infecciones por COVID-19, se vuelve aún más crítico acelerar el acceso a las vacunas para poner fin a la pandemia en todas partes y lograr un crecimiento de más amplio”, indica el comunicado.

“Estamos profundamente preocupados por las limitadas vacunas, terapias, diagnósticos y el apoyo para las entregas disponibles para los países en desarrollo” por esta razón las principales organizaciones multilaterales internacionales advirtieron que: “se necesitan acciones urgentes ahora para detener el creciente número de víctimas humanas debido a la pandemia y para detener una mayor divergencia en la recuperación económica entre las economías avanzadas y el resto”.

Con el propósito de colaborar en esta tarea el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Comercio conformaron un “Grupo de Trabajo” con la impronta de una "Sala de Guerra" para ayudar a: “rastrear, coordinar y promover la entrega de herramientas de salud de Covid-19 a los países en desarrollo y para movilizar a las partes interesadas y líderes nacionales relevantes para eliminar los obstáculos críticos”.

Es en apoyo de las prioridades establecidas por los firmantes y que fueran incluidas en las declaraciones emitidas el 1 y el 3 de junio y donde, entre otros temas, se conoció la propuesta del FMI de brindar u$s50.000 millones para atender la pandemia. En esta primera reunión según reza la comunicación conjunta se discutió “la urgencia de incrementar el suministro de vacunas, terapias y diagnósticos para los países en desarrollo. También analizamos formas prácticas y efectivas de rastrear, coordinar y adelantar la entrega de vacunas Covid-19 a los países en desarrollo”.

Los mencionados organismos plantearon como “primer paso urgente” el solicitar a los países del G20 1) Que se adopte la meta de vacunar al menos el 40% (de la población) en todos los países para fines de 2021, y al menos el 60% para la primera mitad de 2022. 2) Que se compartan, comenzando de inmediato, más dosis de vacunas asegurando al menos 1.000 millones de dosis para los países en desarrollo. 3) Proporcionar financiamiento, incluidas subvenciones y financiamiento en condiciones favorables, para cerrar las brechas residuales. 4) Eliminar todas las barreras a la exportación de insumos y vacunas terminadas, y otras barreras a las operaciones de la cadena de suministro.

Asimismo y con la intención de “mejorar la transparencia” los organismos acordaron “recopilar datos sobre solicitudes de dosis (por tipo y cantidad), contratos, entregas (incluso a través de donaciones) y despliegues de vacunas COVID-19 en países de ingresos bajos y medianos, y ponerlos a disposición como parte de un panel de control compartido a nivel de país”.  Mientras que se decidió también “tomar medidas para abordar las dudas y coordinar los esfuerzos de modo que los países estén en condiciones de recibir, implementar y administrar vacunas ".