07.08.2021 / Pan, paz y trabajo

Miles de fieles se acercan a Liniers para agradecer y pedir a San Cayetano, patrono del trabajo argentino

Fieles católicos y devotos del santo patrono de las familias y el trabajo en Argentina se congregan en la tradicional iglesia del barrio porteño para agradecer y pedir por una mejor situación en medio del dolor generado por la pandemia. "La salud es uno de los pedidos más recurrentes", aseguró el padre Fernández Buils





Miles de fieles se acercaron a la parroquia de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, donde a la medianoche comenzaron a ingresar para pedir al santo de la Providencia por salud y trabajo y para agradecer las promesas cumplidas.

La imagen del patrono del pan y el trabajo fue colocada en el atrio del templo al aire libre ayer a las 17, para que los fieles puedan rezarle o tocarla, pero mucha gente esperó hasta que se hicieran las 24 para pasar. Desde entonces, los fieles formaron una fila que se extendió al menos cinco cuadras, explicó a Télam el padre Facundo Fernández Buils, quien confirmó que pasadas las 9 la misma se extendía unos 400 metros.

Los devotos de San Cayetano podrán venerar su imagen en el atrio del templo del barrio porteño de Liniers, en Cuzco 150, al aire libre y cumpliendo las medidas sanitarias por la pandemia de coronavirus, ya que la iglesia permanecerá cerrada.

Con respecto a la atípica celebración de este año por el contexto de pandemia, el padre Germán Schattenhofer dijo a Télam: "Es novedoso, es una de las pocas veces que la imagen sale del templo". A diferencia del año pasado que el santuario estuvo cerrado, este año las autoridades eclesiásticas decidieron programar la celebración al aire libre, para "privilegiar el encuentro del peregrino con San Cayetano".

En esta edición, "la salud es uno de los pedidos más recurrentes", agregó el padre Fernández Buils. Desde la medianoche, la fila avanza de forma ágil por la vereda de Cuzco en dirección sur, coordinada por policías de la Ciudad de Buenos Aires y servidores del santuario que visten una pechera amarilla con la imagen de San Cayetano.

Los devotos aprovechan para pedir, agradecer y sacarse fotos, y cuando se retiran por la izquierda reciben la bendición de los sacerdotes. Allí, se acercan con estampitas, espigas e imágenes para bendecir; y luego continúan el recorrido por la izquierda hacia la salida.

"Vengo a agradecer que mi familia que tiene salud y que estamos todos bien con esta pandemia. También para pedir trabajo", dijo a Télam Alejandra Vargas, de 45 años y oriunda de Escobar.

La mujer que contó que viene a la celebración desde hace diez años, y que el año pasado no se animó a pasar por la pandemia, agregó: "Ahora que estamos aprendido un poco más de lo que es está pandemia vine, estamos con fe y con el protocolo perfecto".