
Pese a malos augurios y desaprobaciones actuales fuera de contexto,
la vacunación en la Argentina alcanzó niveles superiores a los que el país ocupa en otras escalas en cuanto a posibilidades económicas, entre otras cosas,
y los efectos de la inmunización tienen un correlato directo en el menor impacto del coronavirus para provocar fallecimientos a partir de la aparición de Ómicron en la tercera ola.
A poco más de 13 meses del inicio del plan de vacunación contra el Covid-19 a nivel nacional, presiones y críticas vía medios y políticos opositores mediante,
el Gobierno pudo comunicar esta semana que la Argentina llegó al 88% de su población con al menos una dosis.
Esa cifra, a sabiendas de la frialidad que pareciera tener al calor del dolor que las muertes por la enfermedad pandémica provocaron en el país y el mundo entero, coloca a
la Argentina como una de las tres naciones con poblaciones de más de 30 millones de habitantes que más inmunizó y en el ranking global general queda en el 9° puesto.
En concreto, la Argentina logró superar esta semana los
90 millones de aplicaciones. De esa cifra,
40,2 millones corresponen a personas con primera dosis; 35,7 millones con esquema primario completo (dos dosis); y 15 millones con adicional o refuerzo. Para avanzar en el caso de quienes tienen sólo una vacuna o dos y pueden aplicarse la tercera, hay un stock de casi 17 millones.
El porcentaje del 88% de su población con al menos una dosis (si solo se toma mayores de 3 años se llega al 92%) ubica al país en la línea de China y España, naciones que habitan el lote de aquellas con más de 30 millones de habitantes. La diferencia es que éstas dos tienen mejor tasa de segundas dosis cubiertas, número que en Argentina llega al 78,5%.
En cuanto a países con más de 30 millones de habitantes, les siguen Corea del Sur (87%), Canadá (85%), Italia (84%), Brasil y Japón (ambos con 81%). Tres de esas naciones son parte de las más desarrolladas del mundo. Las otras dos también superan en ese aspecto a la Argentina.
En el ranking global general, la posta la llevan países menos habitados como Gibraltar, Emiratos Árabes, Portugal, Cuba, Malta, Singapur e Islas Caimán; o bien aquellos que aplicaron vacunas con menor eficacia que necesitan más dosis, como Chile.
POR QUÉ ES IMPORTANTE: SALVAR VIDAS
Este avance en el plan de vacunación y la extendida aplicación de dos dosis surtieron, según surge de los resultados que analizan los especialistas, efectos concretos:
el máximo de internados durante la tercera ola fue casi un tercio inferior al de la segunda.
Así lo precisó el bioquímico y analista de datos Santiago Olszevicki: “2537 pacientes internados con coronavirus en terapia intensiva. Queda atrás el máximo de esta ola de hace diez días. Es mucho menor, además, que los máximos anteriores: 5119 en la primera ola y 7969 en la segunda”.
El especialista agregó que esto significa que "se va despidiendo la ola Ómicron". Además, mientras el pico de fallecidos tuvo su máximo de promedio semanal en 261, hoy es casi 40 menos.
Según consignó Tiempo Argentino, el director de Epidemiología del Ministerio de Salud, Carlos Giovacchini, sostuvo que con Ómicron se demostró que "puede tener una capacidad de transmisión tres veces mayor que la variante Delta" pero que "no genera un cuadro clínico más severo, así como las hospitalizaciones y muertes disminuyen en las personas que cuentan con el esquema completo de vacunación”. La letalidad, como precisó, de este año al 3 de febrero fue del 0,15 por ciento.