Cuando comienza a cerrar el séptimo día de la avanzada rusa sobre el territorio ucraniano, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución que exige que Rusia detenga la guerra en Ucrania y retire todas las tropas, la misma fue aprobada con 141 votos a favor, 5 en contra y 35 abstenciones.
Desde la organización condenaron "en los términos más enérgicos posibles la agresión de la Federación de Rusia contra Ucrania" por la violación del artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas, que prohíbe recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza e insta a todos los miembros a que respeten la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de cualquier Estado.
Durante la discusión, el embajador ucraniano ante Naciones Unidas, Sergiy Kyslytsya, denunció ante la tribuna de la Asamblea General de la ONU que "ya está claro que el objetivo de Rusia no es solo la ocupación, es un genocidio” y comparó a Putin con Hitler, "han venido a resolver el problema de Ucrania" manifestó y acotó que "hace más de 80 años, otro dictador trató de resolver definitivamente el problema de otro pueblo. Fracasó, el mundo respondió de manera firme y unida".
En ese sentido destacó, "nuestra generación es la generación que nuestros predecesores supusieron que se salvaría del flagelo de la guerra, por eso nuestros predecesores crearon las Naciones Unidas" sin embargo, "hoy nos corresponde a nosotros salvar a las generaciones futuras", indicó.
Por su parte, tras una semana de iniciado el conflicto Rusia advirtió que 498 soldados murieron en Ucrania y otros 1600 resultaron heridos, en primer balance oficial desde el comienzo de la avanzada sobre Ucrania.
También informaron que tomaron el control de Jersón -una ciudad al sur- y que ingresaron en Járkov (al este del país) donde se vieron imágenes de una universidad bombardeada.