18.04.2026 / Brasil

Lula da Silva impulsa el fin de la jornada laboral 6x1 y propone dos días de descanso semanal

El Gobierno envió al Congreso un proyecto para reducir la jornada laboral y garantizar más tiempo de descanso para los trabajadores.



En una iniciativa que apunta a mejorar la calidad de vida y reconfigurar el esquema laboral vigente, el presidente de Brasil propuso eliminar el régimen 6x1 - seis días de trabajo por uno de descanso - y avanzar hacia una semana de cinco días.

El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva envió al Congreso un proyecto de ley para modificar uno de los esquemas laborales más extendidos en el país: la jornada 6x1. La iniciativa busca garantizar al menos dos días de descanso semanal, en línea con modelos laborales más extendidos a nivel global.

El régimen 6x1 es habitual en sectores como el comercio y los servicios, donde los trabajadores cumplen seis días consecutivos de actividad con solo una jornada de descanso. La propuesta oficial apunta a reemplazar este esquema por uno que contemple cinco días de trabajo y dos de descanso, sin reducción salarial.



Desde el Ejecutivo brasileño sostienen que la medida no solo busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores, sino también impactar positivamente en la productividad y en la generación de empleo. En ese sentido, el proyecto se inscribe en un debate global sobre la reducción de la jornada laboral y sus efectos económicos.

El texto enviado al Congreso abre ahora una negociación con distintos sectores políticos y empresariales, donde se anticipan resistencias por el posible impacto en costos laborales, especialmente en actividades intensivas en mano de obra.

Sin embargo, el oficialismo confía en que el debate legislativo permita avanzar en una reforma gradual que contemple las particularidades de cada sector. La iniciativa también dialoga con demandas sindicales históricas en Brasil, que vienen reclamando una reducción de la carga laboral sin pérdida de ingresos.

De aprobarse, el cambio implicaría una transformación estructural del mercado de trabajo brasileño, en un contexto regional donde este tipo de reformas todavía son excepcionales.