Valeria Di Croce: "Lo que caracteriza a Milei es generar caos"
La periodista e investigadora Valeria Di Croce analiza el dispositivo de poder de Javier Milei, el rol de la Argentina en el mapa global de las nuevas derechas y la profundización de la batalla cultural tras las elecciones. Del ecosistema mediático digital al RIGI, de Silicon Valley a la reprimarización, una radiografía incómoda del experimento libertario.
Valeria Di Croce, periodista y autora del libro El arca de Milei: ¿cómo y con quién construyó su poder?, que analiza la llegada de Javier Milei al gobierno, caracterizó al dispositivo de poder libertario como uno de "caos" en el marco de "una sociedad que no logra organizarse". La construcción política y económica con el "círculo rojo digital" y la "primarización 3.0", la diferencia entre el papel del Presidente y el de la Argentina en el mapa de las alt-right global bajo la tutela de EEUU, y la profundización post-electoral, en una entrevista exclusiva con Política Argentina.
Di Croce es Magíster en Comunicación e Imagen Institucional (UCAECE – Fundación Walter Benjamin) y técnica en Comunicación e Imagen por el Instituto Walter Benjamin. En 2024 publicó El Arca de Milei, un libro que se anima a explorar la cara menos visible del experimento libertario en la Argentina: su entramado de poder, su ecosistema mediático y sus alianzas internacionales.
En este reportaje, propone una lectura que va más allá de los exabruptos y la superficie del debate público: habla del caos como método de gobierno, de la nueva primarización de la economía, del lugar de la Argentina en la constelación global de las alt-right y de cómo la llamada “batalla cultural” se vuelve, cada vez más, una estrategia de ocupación política y degradación democrática.
¿Cómo caracterizás el dispositivo de poder de Milei?
Si hay una característica que tiene desde antes de asumir, y que ha mantenido y profundizado, es generar caos . Es una característica que ni siquiera es propia del gobierno de Milei sino de estas nuevas derechas que Steven Forti llama 2.0, en el sentido de cómo van instalando caos constantemente en una sociedad que ya de por sí está caotizada a partir del shock económico que producen las medidas que toman estos gobiernos de derecha, el ajuste, los despidos. Entonces, frente a la necesidad de organización de una comunidad, frente al ataque constante y a la producción de shocks uno tras otro, el gobierno capitaliza, con ayuda de su ecosistema mediático digital y de las plataformas que además rebotan. No son las redes sociales, sino el ecosistema que se produce entre lo que las plataformas originan y cómo ese contenido llega a los medios mainstream. Sobre todo la proliferación de medios y plataformas nuevas, como en el caso de La Derecha Diario, en Argentina, pero que también es un fenómeno en Estados Unidos con el caso de Breitbart. Lo mismo pasa en Europa y en cada uno de los países en los que aparecen estos medios que hacen circular contenidos que caotizan.
¿Este fenómeno tiene consecuencias en la opinión pública?
Uno termina discutiendo las barbaridades que dice el Presidente, sus diputados o personas referenciadas con el círculo íntimo. En el caso de Argentina, por ejemplo, quienes están en el programa de stream Carajo, esta plataforma donde está (Daniel) Parisini (NdR: más conocido como Gordo Dan) y deja de discutir la profundidad y el daño que se genera y también ese caos impide la organización social. Entonces, si hay una característica de Milei es esa: ha sabido promover constantemente y fomentar el caos en una sociedad que no logra organizarse en sus instituciones y en sus dirigentes. Y eso lo capitaliza porque el caos es lo que tapa el verdadero daño y la profundidad del daño que está haciendo el gobierno.
#EntrevistaPA | Valeria Di Croce analiza el dispositivo de poder de Milei, el rol de Argentina en el mapa de las nuevas derechas y la profundización de la batalla cultural.
El ecosistema mediático digital y la reprimarización: una radiografía incómoda del experimento libertario pic.twitter.com/JDZdxJHrNh
¿Qué cambió en la construcción política de Milei desde el inicio hasta hoy?
Se hace cada vez más visible la consecuencia de la decisión del gobierno de la transferencia de recursos hacia los sectores más poderosos. Creo que sí comienza a verse, sobre todo a partir de fines del año pasado y principios de este año, quiénes son los verdaderos destinatarios, que uno a veces lo asocia con ese círculo rojo analógico, como le llamó Milei en la reunión que tuvo en Endeavor. Ese lugar en donde se juntan los dueños de las startups que preside el titular de Globant, Martín Migoya, donde está también Marcos Galperín, de donde surge Alex Oxenford, el embajador actual de Argentina en los Estados Unidos que es el que lo vincula a Silicon Valley, a todo lo que tiene que ver con esos tecno-ricos y con la necesidad que tienen de centros de datos, de minerales críticos. Se hace cada vez más visible que el sector que se está beneficiando es el sector de la energía, hidrocarburos, minerales, el desarrollo minero a partir del RIGI. Algunos lo advirtieron en el momento que se discutió ese régimen del incentivo para los grandes inversores, pero ahora empieza a ser cada vez más claro. Las industrias de desarrollo local, como se vio en la discusión, que es ni más ni menos que por poder y por transferencia. Con Paolo Rocca, por ejemplo, porque no es un problema con Techint puntualmente, sino con cuáles son las industrias que se favorecen.
¿Bajo qué modelo de desarrollo económico?
Hay una primarización, una primarización 3.0 vinculada al desarrollo de ese capitalismo de plataformas. Además de la profundización que se produce de la dependencia argentina con Estados Unidos a partir, por un lado, la relación con el Tesoro norteamericano y con Scott Bessent, como vimos el año pasado; y del nuevo crédito con el Fondo Monetario Internacional, por el otro. Yo creo que antes, así como no se hizo tan visible el ecosistema mediático digital en la campaña del 2023 y como el mainstream periodístico ignoró por ahí lo que estaba sucediendo en torno a Milei en ese ecosistema, también el mainstream del periodismo económico y el periodismo político desconoce o ignora todo lo que sucede en Endeavor. Cuando Milei va a Endeavor en 2024, ese 14 de noviembre de 2024, les dice que ellos eran los los verdaderos héroes y los llama el círculo rojo digital. Y que van a enterrar al círculo rojo analógico. Milei considera que ese círculo rojo analógico, integrado por esos dueños de la Argentina, Paolo Rocca, Héctor Magnetto, los empresarios que más conocemos, ya caducaron. Y que hay que vincularse, también por eso detiene la obra pública perjudicando a las cámaras de desarrollo que tienen que ver con la construcción, mucho más con el sector privado. Pero no con el sector privado tradicional, sino con estas grandes plataformas que en general están radicadas afuera, que copian modelos de negocios del extranjero.
¿Son nuevos empresarios pero con modelos de negocios que reprimarizan la economía?
Marcos Galperín copia el modelo de negocios de Amazon y el desarrollo financiero a través de billeteras virtuales que tenía en ese momento eBay y PayPal. Cuando uno ve las reuniones que tiene en el extranjero Milei se dice que viaja mucho pero lo importante es preguntarse con quién se reúne. Y se reúne en general con el capital financiero vinculado a JP Morgan, a través de funcionarios como el actual canciller Pablo Quirno o como el mismo ministro Luis Caputo. Pero también hay una vinculación con Silicon Valley, Sun Valley, que es el campamento de mil millonarios al que fueron Milei y Caputo, del que no se supo qué se habló. Donde están los tipos como Peter Thiel, las personas que manejan los negocios del desarrollo que, cuando sucedió la cumbre de minerales críticos convocada por el secretario de Estado norteamericano Marco Rubio para garantizar que el Hemisferio Sur le va a proveer a los Estados Unidos y no a China minerales críticos. Y ahí estaba sentado Pablo Quirno. Esas son las empresas y los grandes multimillonarios que se van a beneficiar del RIGI y de la reprimarización de la República Argentina. No los empresarios que nosotros teníamos identificados. Creo que eso empieza a visibilizarse. El RIGI tenía ese objetivo de generar islas de inversión. Es un régimen que promueve la primarización y esa primarización no está destinada solo a los alimentos, sino y sobre todo a aquello que se necesita desde Silicon Valley en el enfrentamiento que tiene Estados Unidos con China.
¿Qué papel juega La Libertad Avanza en el mapa de las alt-right global?
La Libertad Avanza tiene un papel, aunque a nosotros nos cueste mucho asumirlo, muy importante. Se ve en los libros, los ensayos, las notas que empezaron a salir en los últimos dos años. En el primer gobierno de Trump, en general, el único aliado abiertamente en el continente era Jair Bolsonaro y Víktor Orbán en el continente europeo. Ahora, en ese mapa que empieza a desplegarse, Argentina pica en punta cuando Milei gana las elecciones del 2023 y apoya a Trump. Comienza una estrategia de consolidar el vínculo a través de la CEPAC, una convocatoria conservadora de los Estados Unidos que funciona como una franquicia y que se desarrolló en México, en Brasil y el año pasado en Argentina. Pero también, en el caso de Europa, con Patriotas, una convocatoria del líder de Vox, Santiago Abascal, en la que participaron Milei y sus funcionarios. Hay una estrategia de comunidad de estas derechas. También proliferan influencers y voceros, las fundaciones vinculadas con Atlas Network en su origen, como el caso de la Fundación Faro que dirige Agustín Laje, y que financian muchos de estos empresarios más vinculados al mundo tech que fueron beneficiados con privatizaciones. En el caso de la última reunión que hizo Laje, uno de los que recibía a los empresarios era uno de los hermanos Neus, que está vinculado a Santiago Caputo.
¿Con qué objetivos?
Hay una estrategia, por un lado, cultural, de difusión de contenidos. Pero en ese mapa global, Milei tomó la voz en Davos en 2024 y 2025 para volver a instalar la idea de una moral de Occidente. Por eso también su estrategia de aliarse con Israel y Estados Unidos en esa disputa, sobre todo a partir de la victoria de Trump en las elecciones. Hoy Milei cumple un lugar estratégico en términos de lo que significan las derechas y por eso su insistencia constante en aparecer en medios internacionales. Que si uno los investiga siempre son portales chiquitos, parecidos a La Derecha Diario acá, y que Milei se encarga de validar.
¿Estamos volviendo al mundo, entonces?
Hay que ver cuál es el rol real del país en el mundo. Porque una cosa es el rol que Milei tiene en ese ecosistema y otra cosa es el rol que va a tener Argentina. Y lo que uno ve es que el rol de Argentina es de colonia. No se va a transformar en una potencia por estar gobernada por "el amigo del presidente de Estados Unidos". Hay más bien una cuestión de sometimiento, que quedó muy clara en noviembre del 2024, cuando se difundió este documento de la estrategia para el desarrollo del Hemisferio Sur. Allí se menciona la necesidad de reclutar a líderes afines de derecha para expandirse. Con Milei ni siquiera fue necesario, se postuló solo y por eso la expansión en Argentina ya empezó. La vimos con la llegada de la comitiva a Ushuaia, que también recorrió Vaca Muerta. Pero viene sucediendo con las reuniones de la embajada norteamericana, con los dichos de Peter Lamelas cuando estuvo hablando con Ted Cruz en el Congreso norteamericano antes de validar sus credenciales. Y eso también responde a la lógica de los cuatro enemigos: el ambientalismo; el feminismo; en el caso de la Argentina, se suma derechos humanos por su propia historia; y también ahí aparece este componente de los pueblos originarios, los inmigrantes, siempre ese chivo expiatorio que es un modelo internacional. Lo que uno se tiene que preguntar es por qué esos son los enemigos. Porque son los que, en general se oponen al avance del extractivismo, al desconocimiento de los derechos. Milei tiene ese lugar, pero la Argentina ocupa el lugar de colonia. No va a ocupar el lugar de una potencia y queda claro en esta reunión donde Marco Rubio le exige a países como Argentina que sean proveedores de centros de datos, minerales críticos y tierras raras.
"Milei considera que el círculo rojo analógico, integrado por Paolo Rocca y Héctor Magnetto, entre otros, ya caducó". Valeria Di Croce
¿Qué características adquiere la batalla cultural que propone LLA luego de las elecciones de medio término?
Se profundiza. Porque se producen varios fenómenos a la vez. Por un lado, la contaminación del sistema político, el ingreso de más cantidad de diputados y de senadores de La Libertad Avanza genera una contaminación y un ruido hacia el interior del Congreso de la Nación bastante complicado. Pero también pasa algo en los medios de comunicación. Esos mismos que gritan en las sesiones son los que después circulan por los medios diciendo la peor de las barbaridades. Y se pone el eje en discutir los exabruptos, la postura de energúmenos de algunos y algunas, y se deja de discutir la degradación de la política y de la democracia argentina. Las elecciones y el triunfo de LLA coincide con el devenir de la injusta prisión de Cristina Fernández de Kirchner, que no pudo ser candidata en las elecciones de la provincia de Buenos Aires. De hecho, Milei no había dicho tan abiertamente que la prisión de Cristina era consecuencia de su gobierno hasta después del triunfo de las elecciones a nivel nacional. Pero además, eso tuvo también un plafón a nivel internacional. El gobierno capitalizó el triunfo a partir de demostrar que podía hacer el ajuste más brutal de la historia y obtener un resultado electoral positivo. Ese fue el mensaje que transmitieron los influencers, los voceros del ecosistema mediático digital al interior de la República Argentina y también hacia el exterior. Ahí fueron importantes personajes como Agustín Laje, co autor del libro La Batalla Cultural, que luego presentó junto a Nicolás Márquez y Javier Milei en la Feria del Libro. Lo señalo porque en esa presentación dijeron abiertamente que la política era basura, que la derecha argentina era una derecha cobarde, refiriéndose entonces a Juntos por el Cambio y específicamente al PRO. Entonces hay una fusión de esas fuerzas políticas en torno a la figura de Milei y a partir de entonces Agustín Laje aparece diciendo que ahora sí podría participar en política.
¿Eso es nuevo?
Lo viene diciendo hace tiempo. Que luego de la batalla cultural es necesario dar una batalla política. Y que esa batalla política tenía que basarse en resultados electorales positivos luego de las reformas y las transformaciones. Entonces lo que ha pasado es que se ha profundizado. Pero profundizar no implica necesariamente decir algo nuevo. Dicen lo mismo pero ya no tienen miedo de decirlo. Y finalmente cierta inclinación sobre su nicho electoral, cosa que es lógica.
¿Se profundiza la batalla cultural para el público cautivo?
Claro, a veces se dice "solo le habla a su público". Y sí, porque está construyendo su fuerza política. La libertad Avanza no es una fuerza política consolidada, es una fuerza política en construcción que ya absorbió a Juntos por el Cambio. Vació al PRO y dejó derrotada a esa centro derecha que proponía, por ejemplo, Horacio Rodríguez Larreta. Ese es el triunfo de Milei, traducido en esa batalla cultural que capitalizan sus influencers. Hay que ver qué pasa con la reforma laboral en términos de movilización, pero creo que se profundizó. El mensaje agresivo de construcción de enemigo interno, de descalificación del otro, de fomentar el odio, el caos, se ha profundizado y las caras visibles de eso, como Agustín Laje o como los stream de Carajo, adquieren mayor relevancia. De hecho, lo visitaron recientemente a Milei en Casa Rosada algunos de los influencers que hasta ahora no sabíamos los nombres y se escondían detrás de las cuentas de X.