En una nueva escalada discursiva, Donald Trump aseguró que Irán podría ser “eliminado” en cuestión de horas. “Todo el país podría ser arrasado en una sola noche, y esa noche podría ser mañana mismo”, afirmó durante una conferencia de prensa, en una declaración que encendió alarmas a nivel internacional.
El mandatario condicionó la decisión a un eventual acuerdo con Teherán y a la reapertura del estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio mundial de petróleo. En ese marco, advirtió que Estados Unidos podría atacar infraestructuras estratégicas como centrales eléctricas y puentes, profundizando la tensión en una región históricamente atravesada por conflictos.
En paralelo, Trump destacó una operación militar reciente tras el derribo de un avión F-15E en territorio iraní, que incluyó un despliegue masivo de aeronaves para rescatar a un tripulante. Según explicó, la misión involucró más de 150 aviones y fue “una de las más grandes, complejas y angustiosas” realizadas por las fuerzas armadas estadounidenses.
La situación también derivó en un nuevo frente de conflicto interno. El presidente acusó a medios de comunicación de haber filtrado información sensible sobre el operativo y amenazó con acciones judiciales. “Vamos a ir a la empresa de medios que lo publicó y le vamos a decir: ‘Seguridad nacional, entréguenlo o irán a la cárcel’”, sostuvo.
Las declaraciones refuerzan un clima de creciente incertidumbre global, con advertencias que combinan presión militar, tensiones diplomáticas y cuestionamientos a la libertad de prensa, en un escenario donde cualquier movimiento puede tener consecuencias de escala internacional.