La tensión interna en La Libertad Avanza escaló en el Senado luego de que Patricia Bullrich cuestionara el retiro del pliego de la abogada María Verónica Michelli, una decisión impulsada por el Gobierno nacional. La postura de la titular del bloque oficialista abrió una nueva grieta dentro del espacio y dejó expuestas diferencias con la conducción política que encabeza Karina Milei.
A la denominada "objeción de conciencia" planteada por Bullrich se sumó el senador formoseño Francisco Paoltroni, quien adelantó que no acompañará la decisión de la Casa Rosada. “Nos quieren convertir en una especie de kirchnerismo libertario, con el pliego de Ariel Lijo hicieron lo mismo”, cuestionó el legislador, en una señal de fuerte malestar con la estrategia oficial.
Las dudas también alcanzan al cordobés Luis Juez, quien evitó confirmar su voto y anunció que mantendrá reuniones con autoridades de la Comisión de Acuerdos antes de definir su posición. Su eventual rechazo al retiro del pliego ampliaría el frente de conflicto para el Gobierno dentro de la Cámara alta.
La resistencia de Bullrich y sus aliados amenaza con debilitar la capacidad de maniobra del oficialismo en el Senado. De concretarse estas disidencias, La Libertad Avanza podría quedar con apenas 18 votos alineados sobre un total de 21 legisladores, lejos del número necesario para garantizar el éxito de las iniciativas impulsadas por el Poder Ejecutivo.
El episodio profundizó además la disputa entre Bullrich y el círculo político que responde a Karina Milei. Mientras la exministra de Seguridad despliega una agenda propia con recorridas por distintas provincias y señales de autonomía política, en la Casa Rosada crecen las preocupaciones por la pérdida de coordinación interna y por el impacto que la interna puede tener en la estrategia legislativa del Gobierno.