El ámbito de Derechos Humanos de Córdoba repudió los ejercicios militares en sitios de memoria a los que calificaron como una "profanación" y "provocación". Desde la Mesa Provincial de Trabajo por los DDHH denunciaron que las maniobras realizadas por fuerzas argentinas y estadounidenses en la Reserva Natural de la Defensa La Calera constituyen una grave señal institucional en un territorio atravesado por las tareas de búsqueda de víctimas del terrorismo de Estado y sostuvieron que "intentan ensayar la guerra donde se debe sembrar memoria".
El reclamo surgió tras el ejercicio combinado Daga Atlántica 2026, presentado por el Ministerio de Defensa como el primer entrenamiento de gran escala entre Fuerzas de Operaciones Especiales de Argentina y Estados Unidos desarrollado en el país.
La actividad fue supervisada por el ministro de Defensa, Carlos Presti, junto al embajador estadounidense Peter Lamelas y otros integrantes del gabinete nacional.
En ese sentido, la organización advirtió que los entrenamientos se llevaron a cabo en una zona donde actualmente se desarrollan investigaciones vinculadas a crímenes de lesa humanidad y donde recientemente cobraron relevancia nuevos hallazgos relacionados con víctimas de la última dictadura. Por ende, sostienen que es incompatible la realización de prácticas militares en espacios que trabajan por la verdad y la justicia.
La Mesa también cuestionó que el despliegue coincidiera con una fecha vinculada a la reivindicación de los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas, así como que la participación de efectivos de Estados Unidos representa una señal contradictoria respecto de los reclamos históricos de soberanía.
Las maniobras incluyeron simulaciones de combate, rescate de rehenes y operaciones tácticas con participación de las tres Fuerzas Armadas argentinas y personal del Comando Sur estadounidense. Según informaron las autoridades, el entrenamiento sirvió además como preparación para futuras operaciones multinacionales previstas para los próximos años, con una mayor integración de tropas y equipamiento extranjero.
Frente a ese escenario, la entidad reafirmó su defensa de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y convocó a la ciudadanía a mantenerse movilizada. "Los procesos de búsqueda, identificación y reparación requieren respeto, sensibilidad y compromiso democrático", señalaron desde el organismo, que insistió en que los sitios atravesados por el terrorismo de Estado deben preservarse como espacios de memoria y no como escenarios para ejercicios bélicos.