17.06.2026 / CRISIS

Dramática caída del consumo de carne vacuna: el nivel más bajo de los últimos 20 años

El consumo per cápita cayó a 47,5 kilos anuales por habitante, el registro más bajo de las últimas dos décadas, en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento relativo del producto.





El consumo de carne vacuna tocó uno de los mínimos históricos más pronunciados de las últimas décadas en mayo, cuando se ubicó en apenas 47,5 kilos por habitante por año, un registro que no encuentra antecedentes en los últimos veinte años y que refleja las dificultades cada vez más marcadas de los hogares para sostener uno de los alimentos tradicionales de la dieta argentina. En comparación con el mismo período de 2025, el mercado interno absorbió más de 106 mil toneladas menos.

La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), fue el organismo que advirtió sobre el descenso. En ese sentido, atribuyó el retroceso al deterioro del poder de compra frente al encarecimiento relativo del producto.

Aunque durante mayo algunos cortes registraron leves bajas de precios -el promedio cayó 0,7% y el asado retrocedió 1,6%-, la corrección llegó después de varios meses de aumentos que modificaron hábitos de consumo. El resultado fue una sustitución creciente hacia otras proteínas más accesibles o, directamente, una reducción en la cantidad de carne adquirida por las familias. "La caída del poder de compra que experimentaron las familias argentinas, a raíz de la significativa suba del precio relativo de la carne vacuna, se tradujo en una contracción de 11,1% anual del consumo aparente", advirtió la entidad. 

El escenario también estuvo condicionado por una menor oferta. Entre enero y mayo la producción de carne vacuna alcanzó 1,168 millones de toneladas res con hueso, lo que representó una caída interanual de 7,3%. En ese mismo período se faenaron 4,94 millones de cabezas, un descenso de 9,8% que, de acuerdo con CICCRA, constituyó el nivel de actividad más bajo de la última década.

Desde la cámara empresaria explicaron que la menor producción responde a una disponibilidad reducida de hacienda para faena luego de varios años de liquidación del stock ganadero. "En mayo la industria frigorífica vacuna registró nuevamente un bajísimo nivel de actividad, en un contexto dominado por la menor oferta de hacienda vacuna para enviar a faena", sostuvo el informe, que además vinculó esa situación con tres años consecutivos de fuerte reducción de existencias.

Mientras el mercado doméstico pierde volumen, las exportaciones avanzan. En los primeros cinco meses del año se enviaron al exterior 312.200 toneladas res con hueso, un incremento de 5,1% respecto de igual período de 2025. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por Estados Unidos, destino favorecido por la ampliación del cupo de exportación libre de aranceles, mientras que China, principal comprador de carne argentina, redujo significativamente sus adquisiciones durante los últimos meses.