18.06.2026 / ECONOMIA

La industria sigue en caída y la UIA alertó por un nuevo retroceso de la producción en mayo

Un informe de la Unión Industrial Argentina estimó que la actividad manufacturera cayó cerca de 5% interanual durante mayo y volvió a mostrar una baja respecto del mes anterior. Aunque algunos indicadores registraron mejoras puntuales, el sector continúa lejos de recuperar los niveles previos a la crisis.





La actividad industrial volvió a encender señales de alarma durante mayo. Según un relevamiento realizado por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA), la producción manufacturera registró una caída cercana al 5% en comparación con el mismo mes de 2025. Además, frente a abril, el retroceso fue del 0,8%, consolidando un escenario de estancamiento que atraviesa a gran parte del entramado productivo.

El informe señaló que los distintos sectores mostraron comportamientos dispares. Mientras algunas actividades lograron exhibir una recuperación parcial respecto del mes anterior, otras profundizaron sus dificultades. En conjunto, la entidad advirtió que estos movimientos no alcanzan para modificar el cuadro general de bajo dinamismo que caracteriza a la industria desde comienzos de año.

Entre los pocos datos positivos apareció la actividad vinculada a la construcción. Los despachos de cemento crecieron 3,5% respecto de abril y el Índice Construya avanzó 1,9% en la medición mensual. Sin embargo, ambos indicadores continúan muy por debajo de los niveles registrados en 2022, reflejando que la recuperación aún se encuentra lejos de consolidarse.

La UIA también detectó retrocesos en distintos segmentos manufactureros, junto con dificultades asociadas al consumo energético, la demanda de maquinaria y la evolución del comercio exterior. El panorama, según los industriales, continúa marcado por una demanda débil y por niveles de actividad que no logran encontrar un piso estable.

Los datos de mayo se suman a una serie de resultados negativos que vienen afectando al sector productivo. En ese contexto, las empresas mantienen la preocupación por la continuidad de la caída del mercado interno y por la falta de señales que permitan anticipar una recuperación sostenida de la producción y el empleo industrial.